La Corte de Apelaciones Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada y Corrupción ratificó este martes la sentencia de privación definitiva de dominio sobre 42 bienes pertenecientes al ex subcomisionado de Policía, José Orlando Leiva Natarén, y su esposa Nancy Patricia Sánchez Cruz, informó el Ministerio Público.

Dicha decisión judicial fue emitida tras la ausencia del recurso de apelación por parte de la defensa, respaldando así la investigación dirigida por la Unidad Fiscal de Apoyo al Proceso de Depuración Policial (UF-ADPOL) del Ministerio Público.

Según el Ministerio Público, los bienes incluyen 29 cuentas bancarias, ocho vehículos y cinco inmuebles, así como la sociedad mercantil Corporación Natarén S. D. R.L. (CONAR), valorados en un total de 313,002,771.01 lempiras.

Estos activos fueron objeto de investigación en el marco de la Operación "Dragón V" iniciada por el Ministerio Público en 2018, que acusó a Leiva Natarén y Sánchez Cruz por lavado de activos.

Según la investigación, durante un período de 2006 a 2017, Leiva Natarén presentó un comportamiento financiero sospechoso, movilizando significativas sumas de dinero sin justificación clara.

Se estima que su patrimonio que no fue justificado, incrementó en 300 millones de lempiras, principalmente derivados de operaciones con CONAR.

El ex subcomisionado, actualmente detenido en Estados Unidos, enfrentará cargos en Honduras después de que se complete su extradición.

¿Quién es José Orlando Leiva?

José Orlando Leiva Natarén, ex subcomisionado de la Policía Nacional de Honduras, fue capturado en Miami, Estados Unidos, en junio de 2018, por acusaciones de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Leiva Natarén había huído a EE. UU. en mayo de 2018, pero fue arrestado por la Interpol en coordinación con las autoridades estadounidenses. En los años previos, había sido depurado de la Policía Nacional en 2016 durante una operación de limpieza dentro de la fuerza policial.

Las investigaciones revelaron que entre 2006 y 2017, Leiva Natarén presentó un comportamiento financiero atípico, moviendo alrededor de 913 millones de lempiras a través del sistema financiero.