Una joven de 20 años hizo un berrinche a su madre en una tienda de teléfonos por el simple hecho de que lo le compró el modelo de celular que ella quería, hecho que quedó grabado por la cámara de seguridad del establecimiento.
Todo transcurría normalmente en la tienda, hasta que, de repente, la joven se agarró la cara y se lanzó al suelo y comenzó a revolcarse diciendo: "¡Por favor, ma', cómpreme ese! ¡Cómpreme ese!", mientras lloraba.

Es así que la madre intentó levantarla del suelo, pero la joven seguía con su berrinche exigiéndole el celular que ella quería, por lo que 'molesta' le decía a su madre: "¡No me toque!".
"¡Señor, qué pena!", le dijo la madre al empleado de la tienda, mientras que a su hija le dijo: ¡"Párese, niña!", mientras esta seguía con su rabieta.
Finalmente, la madre le dijo: "No, no hay dinero para ese", y dejó que la joven siguiera con su berrinche pidiéndole un teléfono celular de alta gama, aparentemente, un iPhone 16.
Críticas a la joven por su berrinche
Hasta el momento se desconoce en qué lugar y fecha ocurrió el hecho, pero las reacciones en redes sociales sobre el vídeo de la joven haciendo un berrinche a su madre, pidiendo un teléfono celular más caro del que le podía comprar, no se hicieron esperar.
Usuarios en diferentes plataformas criticaron duramente la actitud de la joven, calificándola de "berrinchuda" y sugiriendo que, a su edad, ya debería aprender el valor del dinero y la importancia del trabajo.
Muchos coincidieron en que la joven debería ser puesta a trabajar para que entienda el esfuerzo detrás de lo que sus padres le dan. "Ya está en edad de trabajar para valorar lo que tiene", expresaron algunos, mientras otros lamentaron que se estén "cumpliendo caprichos" en lugar de enseñarles a los jóvenes responsabilidad y respeto.
En contraste, otros usuarios mostraron su desaprobación hacia el comportamiento de la joven, indicando que situaciones como estas reflejan una falta de respeto hacia los padres.
"Eso es una falta de respeto", comentaron, señalando que actitudes como la de la joven deberían ser corregidas con disciplina, sugiriendo incluso métodos más estrictos para que comprenda sus errores.
La situación fue vista como un reflejo de la "desvalorización" de los principios familiares y el respeto hacia los padres, mientras que algunos optaron por la ironía, sugiriendo que la joven debería ser "refrescada" con un "baldado de agua".

