José Daniel Barralaga Alcerro fue encontrado sin vida dentro de un vehículo blanco junto a otro joven, William Rivero, en la CA-5, a la altura de la aldea Soroguara. La presunta muerte violenta de ambos ha sorprendido a amigos y familiares, quienes lamentan profundamente lo ocurrido.

Martiza Yamileth Montes, novia de José Daniel, no contuvo sus sentimientos y dejó un triste mensaje en sus redes sociales, acompañado de algunas de sus mejores fotos juntos.

"No tengo las palabras ni las fuerzas para esto. Me duele el alma y el corazón. Solo sé que te voy a amar toda mi vida, te lo prometo. Teníamos muchos planes juntos, ¿por qué me dejas solita?", expresó Montes.

Conmocionada por la noticia de la muerte de su novio, la joven manifestó que esta pérdida le deja un vacío enorme.

"Te amo y te voy a extrañar toda mi vida. No sé qué haré sin ti. Me dejas un vacío inmenso; nadie ocupará tu lugar", añadió.

Imagen de cuerpo de nota

Respecto a William Rivero, se informó que se dedicaba a vender celulares y era originario del departamento de Olancho.

Hasta el momento, ni las autoridades ni los familiares han dado detalles sobre los últimos momentos en que los jóvenes fueron vistos.

Sin embargo, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ha confirmado que ya hay una investigación en curso para esclarecer los hechos y deducir responsabilidades.

Además, las autoridades sugirieron esperar el resultado de la autopsia, ya que en la escena no se encontraron casquillos de bala ni armas blancas.

Este nuevo hecho violento preocupa a los hondureños, incrementando la percepción de inseguridad en el país; no obstante, los familiares de ambas víctimas esperan que se haga justicia.

Jóvenes hallados en la CA-5

La Policía Nacional reportó este viernes el hallazgo de los cuerpos de dos jóvenes dentro de un vehículo tipo turismo, color blanco, estacionado a un costado en la carretera CA-5, a la altura de la aldea de Soroguara.

Según los informes iniciales, uno de los cuerpos fue encontrado en el baúl del automóvil, mientras que el otro estaba recostado en el asiento trasero, con las puertas traseras del vehículo completamente abiertas.