El asesinato de Darwin Antonio Bueso Hernández, un joven universitario de 21 años, ha conmocionado a la zona norte del país no solo por la brutalidad con la que ocurrió, sino por el vínculo que lo unía con su principal sospechoso: su mejor amigo y compañero de universidad.
La Policía Nacional capturó la noche del lunes 25 de agosto a Jeancarlos Alí Reyes, de 18 años, señalado por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) como el autor del crimen que acabó con la vida de Bueso.
Ambos eran estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (UNAH-VS), se seguían mutuamente en Instagram y compartían espacios dentro y fuera del campus. Sin embargo, no hay registro público de una fotografía juntos.
Se logró establecer que Jeancarlos borró sus fotografías de redes sociales poco antes de ser detenido.

"Donde el caballo va libre, el alma también galopa", era una de las frases favoritas del acusado.
La relación que unía a Darwin
Daniela, amiga cercana de Darwin y quien acompañó a la familia en los trámites, relató a periodistas que los jóvenes mantenían una relación de amistad estrecha.
“Eran amigos, compañeros de la universidad. De hecho, Darwin nos había dicho que Jeancarlos era su mejor amigo. Siempre estaban juntos”, dijo.
La joven explicó que Bueso se había mudado desde Río Blanquito, Choloma, hasta San Pedro Sula para estudiar y trabajar.
“Era un muchacho tranquilo, inteligente, con grandes metas. Estudiaba en la UNAH y a la vez trabajaba. Tenía un gran futuro por delante”, expresó.
Sobre el crimen, mencionó que la familia fue informada por agentes de la DPI que Darwin fue estrangulado, y luego su cuerpo fue lanzado al río Chamelecón amarrado con piedras, presuntamente para borrar evidencias.
“Nos dijeron que lo mataron y lo tiraron al río. Nosotros exigimos justicia, que este tipo de cosas no queden en vano”, agregó.
La investigación policial
Según la DPI, Reyes habría planificado el asesinato con el objetivo de despojar a Bueso de su vehículo, un Honda CR-V 2018.
La víctima fue citada el domingo para salir de paseo, pero en el trayecto fue atacado junto a otro individuo que aún no ha sido identificado.
Darwin se habría resistido al robo, lo que provocó que lo estrangularan. Después, su cuerpo fue abandonado a la orilla del río Chamelecón, mientras que el vehículo fue localizado horas más tarde en calidad de abandono en la misma zona.
Cuando Reyes regresó con un camión y otras personas para intentar sacar el carro, fue interceptado por agentes de la DPI y, según el reporte, habría confesado su participación en el crimen.
Dolor en la familia y exigencia de justicia
El cuerpo de Darwin fue velado y sepultado en Río Blanquito, su lugar de origen. Sus familiares, devastados por la noticia, reiteraron la petición de que el caso no quede impune.
“Darwin salió para superarse. Quería estudiar, trabajar y ayudar a su familia. Lo que pasó no tiene perdón”, expresó entre lágrimas una de sus allegadas.
Mientras tanto, la investigación continúa para determinar la participación de otras personas en el crimen, pues la hipótesis policial apunta a que fueron al menos tres los involucrados.
El caso ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde se cuestiona cómo la amistad entre dos jóvenes universitarios terminó en una tragedia marcada por la traición y la violencia.
Darwin amaba los carros
En redes sociales, Darwin Bueso proyectaba una vida rodeada de lujos y comodidades.
Sus publicaciones mostraban viajes, asistencia a conciertos, fotografías en vehículos de alta gama y momentos disfrutando de la música y la moda.


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