La trampa del "fiado" afecta cada vez a más familias que, ante la falta de ingresos suficientes y el limitado acceso a servicios financieros formales, recurren a esta práctica como una forma de sobrevivir.

Y es que lo que inicia como una solución temporal ante emergencias o falta de efectivo puede convertirse en una cadena de deudas difícil de romper, especialmente en zonas urbanas marginales y comunidades rurales.

En Honduras, así como en muchos países del mundo, es común que muchas personas compren productos de primera necesidad —como alimentos, medicinas, entre otros artículos— "al fiado" en pulperías o pequeños comercios, confiando en la buena fe de los propietarios.

Sin embargo, la trampa del "fiado" se manifiesta cuando estos compromisos se acumulan, se postergan los pagos y se pierde el control sobre cuánto se debe realmente.

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Endeudamiento silencioso

El principal riesgo del fiado es que genera un endeudamiento silencioso. Al tratarse de acuerdos informales, no hay intereses claros, pero sí recargos implícitos o precios más elevados.

Algunos comerciantes reconocen que a los clientes que compran fiado se les cobra un poco más como forma de compensar el riesgo de impago.

Para muchas familias, esto significa pagar más por lo mismo, sin darse cuenta del impacto a largo plazo.

Además, la falta de un registro adecuado hace que muchas personas no tengan idea del monto total que deben.

Una deuda acumulada en varias pulperías puede representar una carga mayor que un crédito bancario pequeño, pero sin las condiciones o beneficios que este último ofrece.

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Recomendaciones para evitar caer en la trampa

Expertos en educación financiera sugieren medidas simples para evitar la trampa del "fiado".

Entre ellas destacan: llevar un control por escrito de todas las compras a crédito, establecer límites mensuales, priorizar el pago de estas deudas antes de asumir nuevos compromisos, y buscar alternativas como las cooperativas, que ofrecen créditos formales con intereses más bajos y plazos definidos.

Los comerciantes, por su parte, pueden jugar un papel importante promoviendo acuerdos más responsables, ofreciendo facilidades de pago sin abusar de la necesidad de sus clientes y fomentando una cultura de pago puntual.

La trampa del "fiado" es parte del día a día de miles de hondureños, pero su impacto puede reducirse con información, planificación y decisiones financieras más conscientes.

En tiempos de incertidumbre económica, evitar el sobreendeudamiento informal es un paso clave hacia la estabilidad del hogar.

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