Un ciudadano estadounidense, en aparente estado de destrucción emocional, fue rescatado y auxiliado por agentes de la Policía Nacional la noche del domingo 2 de febrero en Tegucigalpa.
Según el informe policial, el hombre, identificado como Roger Allen Beard, nacido en Texas, Estados Unidos, visiblemente angustiado, manifestó: “Nadie me quiere… mi familia me abandonó, ni mi país me quiere”.
Los oficiales actuaron rápidamente, brindándole la atención necesaria. Fue trasladado a la posta de la Unidad Metropolitana de Prevención (UMEP-3), situada al suroeste del aeropuerto Toncontín, donde se le brindó asistencia médica y emocional.
Además de limpiar viejas heridas en sus piernas, los agentes le ofrecieron comida y agua.
A lo largo de la atención, los oficiales se mostraron comprensivos, brindándole palabras de aliento y haciéndole sentir que, aunque fuera por un momento, no estaba solo.
Este acto resalta la importancia de ayudar a los demás, un acto de bondad que tiene el poder de transformar tanto a los individuos como a la sociedad en su conjunto.
Ayuda al prójimo
Ofrecer apoyo no solo mejora la autoestima y la felicidad, sino que también fomenta la empatía y contribuye a crear un entorno más solidario y compasivo.
Ayudar puede ser una forma efectiva de salir de la zona de confort y hacer una diferencia positiva en la vida de los demás, promoviendo un cambio hacia una sociedad más justa e igualitaria.


