León Aquino, un bebé de tan solo 1 año de edad falleció tras varios meses de maltrato y abusos por parte de sus padres. Por otro lado, los hermanos del menor también fueron víctimas de la constante violencia de sus progenitores, quienes fueron denunciados y detenidos por las autoridades correspondientes.
Los abusos se descubrieron cuando la mamá del menor lo llevó al hospital al darse cuenta de que este no respiraba. Los médicos notaron irregularidades y alertaron a las autoridades.
El caso de crueldad extrema contra el niño se registró en Quilmes, Argentina.
Según la fiscal del caso, María de los Ángeles Attarian Mena, los padres fueron los responsables de la muerte del menor enterrando una aguja oxidada en su espalda y así la mantuvieron durante casi un mes. El hecho provocó un dolor que el bebé no resistió hasta desgastar su salud eventualmente.
Attarian Mena agregó que en los días que León tuvo la aguja enterrada le provocó un dolor constante ya que afectó sus terminales nerviosas. “Todo este sufrimiento innecesario que estamos hablando”, dijo la fiscal durante la intervención del proceso judicial.
El menor sufrió constante violencia
Según lo revelado en la autopsia, el pequeño de 14 meses presentaba mordeduras, golpes de puño, y pinchazos con una aguja. En la espalda del menor encontraron una aguja de coser oxidada de 2.5 centímetros.
Yesica Aquino y Roberto Fernández , padres del menor, son los principales sospechosos de las agresiones contra el bebé. “León tuvo una aguja clavada en la espaldita no menos de un mes”, aseguró la fiscal.
LEA: Desenterró el cuerpo de su esposo para dormir con él: la confesión de Lyn May
Asimismo, los testimonios de la hermana de Yesica fueron punto clave para esclarecer los hechos, ya que confirmó que ella abusaba físicamente de sus hijos. Por otro lado, los cinco hermanos de León Aquino también fueron testigos en el caso.
Según los hermanos, el bebé León comía pan lleno con hormigas que le era dado por sus padres. También agregaron que en varias ocasiones la pareja le introducían el biberón al menor hasta la garganta.
Las investigaciones concluyeron en que todos los miembros de la familia recibían constante maltrato y violencia por parte de la pareja. Sin embargo, el caso del bebé León fue más personal y violento.
"Le pinchaban los dedos de las manos, en las yemas y también los pies, todo en presencia de los hermanos, quienes también padecían violencia. Habían seis hermanos en total" concluyó la fiscal María de los Ángeles Attarian.

