Las lluvias derivadas de un sistema de baja presión que afecta a Honduras han dejado 1,590 personas perjudicadas y cientos de incomunicados por daños en carreteras y el desbordamiento de ríos, informó una fuente oficial.

La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales de Honduras (Copeco) detalló en un comunicado que 1,590 personas, que integran 358 familias, resultaron afectadas por las lluvias.

Las precipitaciones también dejaron 168 personas damnificadas y 95 evacuadas, así como 25 viviendas dañadas en varias regiones del país.

La institución hondureña indicó que cientos de personas están incomunicadas en el municipio de Alianza, departamento de Valle, al sur de Honduras, por el desbordamiento del río Goascorán e inundaciones en el sector de la Costa de los Amates.

El Equipo de la Unidad de Respuesta Inmediata trabaja en la demolición de rocas y limpieza tras el derrumbe de un cerro en una vivienda en un populoso barrio de Tegucigalpa, la capital hondureña.

Advertencia de las autoridades

La institución hondureña advirtió además del aumento del nivel del río Ulúa, el más caudaloso del país centroamericano, considerado uno de los más vulnerables a los fenómenos naturales.

Las autoridades hondureñas mantienen desde el sábado la alerta amarilla, de vigilancia, en siete de los 18 departamentos de Honduras y la verde, de prevención, para cuatro de ellos por las lluvias que genera un sistema de baja presión.

La alerta amarilla en Honduras conlleva evacuaciones preventivas en regiones con riesgo de deslizamientos, derrumbes, inundaciones o desbordamiento de ríos, mientras que la verde significa que se debe dar seguimiento al comportamiento de un fenómeno que pueda resultar en desastre.

¿Más lluvias?

Según el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), la Zona Intertropical de Convergencia (ZITC) se acercará al golfo de Fonseca (Pacífico), lo que causará sistemas de baja presión que producen "altas precipitaciones, vientos racheados y actividad eléctrica".

La institución hondureña solicitó a la población vigilar de forma permanente los niveles de los ríos Goascorán y Nacaome, y recomendó a la Dirección de Marina Mercante restringir o cerrar las operaciones pesqueras y la navegación de embarcaciones de mediano y bajo calado, especialmente las que transportan personas, por el alto oleaje.