Autoridades de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) trabajan recopilando información sobre el rapto y asesinato de dos jóvenes perpetrados por un grupo de hombres armados, en la comunidad de La Jutosa, en Choloma, Cortés, zona norte de Honduras.
Las víctimas fueron identificadas como Guillermo Amaya, de entre 20 a 25 años, y Erlin Joel Cáceres Castro, de 22 años. Ambos eran residentes del sector y trabajaban como cargadores de arena en la misma arenera donde ocurrieron los hechos.
Las investigaciones apuntan que el hecho ocurrió alrededor de las 12:30 p. m. del miércoles, luego de que se emitió una alerta por el rapto de cinco trabajadores de una arenera local.

Según las autoridades, cinco jóvenes fueron obligados a subir a un vehículo por varios hombre armados.
Tres de los jóvenes lograron escapar y fue uno de ellos quien alertó a las autoridades y a los familiares sobre lo sucedido.
La rápida intervención de la Policía y familiares de las víctimas dio inicio a una intensa búsqueda en la ribera de un río cercano, en la zona conocida como El Muro.
Sin embargo, la búsqueda culminó de manera trágica cuando, horas después, se encontraron los cuerpos de Joel y Guillermo.
Ambos fueron hallados a pocos metros de distancia, con las manos atadas y múltiples heridas de machete en el cuerpo y rostro, lo que indicaba la extrema violencia del crimen.

Aunque el móvil del crimen sigue siendo incierto, los investigadores han señalado que, según testimonios de los vecinos, los dos jóvenes habían sido amenazados en al menos dos ocasiones previas.
Familiares les pidieron que no siguieran trabajando en el traslado de arena
Una prima de Erlin, quien no reveló su identidad, relató que les advirtió que no debían continuar trabajando, debido a lo alejado y poco seguro del lugar donde descargaban la arena.
La prima de Erlin Joel, visiblemente afectada, no dejaba de llorar mientras pedía justicia.
"Por qué mi hermano, él no merecía morir así. Él era un muchacho trabajador", expresó entre lágrimas la prima de Erlin, a quien llamaba su hermano.
Por su parte, la madre de Erlin, Maritza Castro, se mostró devastada por la pérdida, especialmente por el impacto que el asesinato tendrá en las pequeñas hijas del joven.
"Mis niñas se quedaron sin su papá. Ellas eran su adoración", lamentaba mientras abrazaba a sus nietas, de tres y ocho meses.
Miembros de la comunidad se encuentran también consternados por la brutalidad del crimen.
Las autoridades han asegurado que están trabajando en la captura de los responsables y continúan investigando el caso, mientras la comunidad exige respuestas y justicia por este crimen tan violento y doloroso.
Homicidios en Honduras
Desde el 1 de enero hasta el 1 de abril, 466 personas han perdido la vida de forma violenta en el país, según el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol).
La mayoría de los hechos violentos se registran en los departamentos de Francisco Morazán (62), Cortés (52), Olancho (49), Yoro (41) y Colón (28).

