Con rostros llenos de emoción, abrazos sinceros y lágrimas de alegría, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) celebró este sábado una jornada de graduación en Ciudad Universitaria, donde se entregaron al país 960 nuevos profesionales.

Pero más allá de los títulos y los aplausos, fueron las historias de lucha y superación las que marcaron el día.

Uno de los momentos más conmovedores lo protagonizó don Marco Tulio Díaz, padre de Nadia Joan Díaz, quien se graduó como odontóloga.

Conmovido hasta las lágrimas, contó que pasó 19 años en Estados Unidos trabajando duro para ver este día: “Es un gran sacrificio. Tuve que emigrar a Estados Unidos y así lo pude lograr. Hoy es un gran triunfo para mí y para ella”.

A pesar de enfrentar complicaciones de salud, don Marco no dejó de enviar un mensaje contundente: “No hay excusas para no sacar adelante a sus hijos. Hay que trabajar, luchar y confiar en Dios, porque todo sale adelante. Ya cumplí mi época; ahora le toca a ella seguir luchando”.

Excelencia académica y avances históricos en la salud

La jornada también destacó por el reconocimiento al esfuerzo académico. Kristopher Varela, quien obtuvo el título de doctor en Medicina y Cirugía, se graduó con honores Summa Cum Laude, logrando un índice académico de 96 %, un reflejo de su dedicación y de la calidad educativa que ofrece la UNAH.

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Pero el acto no solo se centró en logros individuales. También se celebró un hito histórico para la salud del país: la primera generación de neumólogos formados en Honduras.

Cuatro profesionales una mujer y tres hombres recibieron su título como especialistas en Neumología, una rama de la medicina con escasa representación nacional hasta ahora.

Estos nuevos especialistas están capacitados para diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades del sistema respiratorio, y su formación representa un avance significativo tanto para la Facultad de Ciencias Médicas como para el sistema de salud hondureño en general.