Ana María Calderón, exvocera de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), expresó a través de HRN su profunda preocupación ante la reciente denuncia por parte de Honduras del tratado de extradición. Calderón calificó esta acción como un "retroceso" en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en el país.
En declaraciones, Calderón afirmó: "Las noticias son bastante preocupantes respecto a esa denuncia que ha hecho Honduras sobre el tratado de extradición."
Agregó que denunciar un tratado de esta naturaleza es un claro retroceso y alertó sobre la posibilidad de que otros tratados internacionales también sean objeto de denuncias, lo que podría agravar la situación.
Según Calderón, la justificación de proteger a las Fuerzas Armadas no tiene fundamento, ya que Honduras no se encuentra en un conflicto armado interno.
"Lo que pareciera es que se trata de una excusa para poner fin a un tratado," comentó.
La exvocera enfatizó que la extradición de altos funcionarios demuestra que esta es una herramienta válida en la lucha contra el crimen, subrayando que la extradición no la define el Poder Ejecutivo, la toma la Corte Suprema.
Calderón también advirtió sobre las posibles repercusiones que esta denuncia podría tener en el ambiente político y judicial del país.
"En un ambiente en el que se ha producido la denuncia del tratado, eso crea un clima sumamente hostil para la llegada de una comisión internacional, se están cerrando las puertas para la llegada de la CICIH," alertó.
Finalmente, Calderón expresó su preocupación de que Honduras se convierta en un refugio para personas extraditables, lo que consideró "sumamente preocupante" para la justicia en el país.
Gobierno de Xiomara Castro denunció el tratado de extradición
El gobierno de la presidenta Xiomara Castro, decidió denunciar el tratado de extradición con Estados Unidos, una medida que ha generado controversia tanto a nivel nacional como internacional.
La decisión fue anunciada después de que la presidenta ordenara al canciller Enrique Reina formalizar la denuncia del tratado, argumentando que esta acción responde a lo que considera una "injerencia" por parte de Estados Unidos en los asuntos internos de Honduras, luego de la embajadora Laura Dogu opinará sobre la relación entre Honduras y venezuela.
El tratado de extradición, que estaba en vigor desde 1912, ha sido un mecanismo crucial en la cooperación bilateral entre ambos países, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y la corrupción.
Sin embargo, según la administración de Castro, la denuncia del tratado es una "posición digna de soberanía," en respuesta a lo que perciben como un intento de Estados Unidos de imponer políticas en Honduras a través de su embajada y representantes.

