María Martínez, madre de la agente de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Ingris Liliana Rodríguez Calero, expresó su profundo dolor tras la trágica muerte de su hija, ocurrida el miércoles 29 de enero en su vivienda en la colonia Kennedy de Tegucigalpa.

Durante el velorio en su natal Teupasenti, El Paraíso, la madre recordó con angustia que ya había perdido a su hijo Marvin Calero, quien era agente de Tránsito y fue asesinado en un asalto.

“Hace dos años perdí a mi hijo Marvin Calero, agente de Tránsito, él iba para El Progreso y en el bus unos asaltantes me lo asesinaron. Ahora mi muchachita, asignada a la DPI”, lamentó.

Entre lágrimas, relató que presentía que algo le ocurriría a su hija. “Yo le rogaba, le suplicaba que no se metiera en esa institución, presentía que le iba a pasar lo mismo que a mi hijo”, expresó.

"Mami, te amo mucho"

Doña María reveló que, unas horas antes de la tragedia, su hija la llamó por teléfono: “Hablé con ella, me dijo que estaba descansando y me dijo: ‘Mami, te amo mucho’”.

Investigación en curso

Inicialmente, la muerte de la joven fue manejada como un suicidio. Sin embargo, el informe de Medicina Forense confirmó que se trató de una muerte por ahorcamiento, lo que despertó sospechas en su familia, especialmente sobre su pareja sentimental.

“Lo que más me duele es que lo mirábamos como un hijo, y con qué nos pagó, arrebatándole la vida a la cipota. Lo que pedimos es que se entregue, si es responsable que se entregue por el error que hizo”, manifestó doña María.

Violencia contra las mujeres en Honduras

Según el Centro de Estudios de la Mujer Honduras (CEM-H), una mujer es asesinada cada día en el país.

Su directora, Suyapa Martínez, informó que en lo que va de 2025 ya se registran más de 20 feminicidios, mientras que en 2024 se contabilizaron 230.

“Es lamentable la saña con la que están atacando a la mujer, les disparan en el rostro o las secuestran para luego matarlas”, denunció. Además, alertó que el 95 % de los casos quedan impunes.