Si la defensa del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por narcotráfico en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, presenta un recurso de apelación, los mismos magistrados que revisaron las apelaciones de Juan Antonio Hernández y Geovanny Fuentes lo analizarán, prevé la investigadora Carolina Meléndez.

Los magistrados son Guido Calabresi, nombrado juez de circuito de Estados Unidos, y las juezas Alison J. Nathan y Saarala V. Nagala ratificaron la condena de cadena perpetua más 30 años para ambos.

Presentación del recurso de apelación

El equipo de defensa del expresidente Hernández tiene hasta el próximo 8 de julio para notificar al Tribunal de Alzada que apelará. Mientras tanto, permanecerá hasta mediados de octubre en la cárcel de Brooklyn.

Hernández ha argumentado que no tuvo un juicio justo, ya que el juez Kevin Castel lo prejuzgó antes del inicio del proceso y no se le permitió usar información clasificada de los Departamentos de Defensa y Estado de EE. UU.

Marlon Duarte, abogado penalista, indicó que si el recurso de apelación es descartado, Hernández podría negociar información con EE. UU.

No obstante, la apelación enfrenta obstáculos, ya que la legislación estadounidense precisa que “las apelaciones se limitan a la evidencia que fue presentada en la Corte de Distrito. Un cliente no puede agregar nueva evidencia durante la apelación”.

La resolución de la apelación generalmente toma un año. De acuerdo con los criterios de la Corte de Apelaciones, esta tiene la facultad de ordenar repetir el juicio, anular la condena o ratificarla.

Acusación

  1. Conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos.
  2. Uso y portación de ametralladoras y dispositivos destructivos durante la conspiración para importar cocaína, y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína.
  3. Conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos durante la conspiración de importación de cocaína, y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína.