Una mujer perdió la vida de manera indeterminada en el interior de una iglesia evangélica ubicada en el barrio Pueblo Nuevo, en el municipio de Puerto Cortés, Cortés, al norte de Honduras.
A la señora la identificaron como María Mercedes Padilla Gutiérrez, de 62 años. Al parecer, se desplomó de un momento a otro, por lo que de inmediato llamaron a los sistemas de emergencia para que le brindaran auxilio.
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Ya tenía ausencia de signos vitales
Personal técnico del Cuerpo de Bomberos se desplazó al lugar y llegó en la ambulancia, con la intención de trasladar a la señora hasta un centro asistencial.

Sin embargo, cuando le hicieron la evaluación previa, constataron que ya tenía ausencia de signos vitales. En ese sentido, al ser una muerte externa, dieron aviso a las autoridades policiales y del Ministerio Público.
Causas del fallecimiento son desconocidas
Hasta el momento, las causas de muerte de la señora son desconocidas. Por tal motivo, sería necesaria practicarle una autopsia para así establecer mayores detalles.
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El cuerpo quedó tendido en el piso de la iglesia, boca arriba, y cerca estaban los demás feligreses que fueron testigos de la tragedia.
¿Qué es una muerte indeterminada?
Una muerte indeterminada se determina cuando, tras realizar los estudios médico-forenses, no existe evidencia suficiente para establecer con certeza la causa o la manera en que ocurrió el fallecimiento. Esto puede suceder cuando los hallazgos de la autopsia no permiten determinar si se trató de una muerte natural, accidental, suicida u homicida.

En estos casos, las autoridades pueden solicitar análisis adicionales, como estudios toxicológicos o histopatológicos, además de revisar las circunstancias en las que ocurrió la muerte.
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La clasificación como indeterminada no implica por sí misma que exista un delito, sino que la evidencia disponible todavía no permite establecer una conclusión definitiva.
