Un tribunal de sentencia de La Ceiba, Atlántida, dictó una condena de 27 años más siete meses de prisión para el marino Dane Assad Johnson Chamorro, culpable del femicidio agravado en contra de la doctora Alma Aydee Ferrera Amador.

El hecho violento aconteció el 2 de abril del 2023. A la galena la encontraron sin vida en su casa de habitación en la ciudad de La Ceiba. De inmediato, las autoridades comenzaron con las investigaciones pertinentes.

En un inicio, Johnson Chamorro aseguró que su pareja se había suicidado, pero la autopsia reveló que la causa de muerte había sido estrangulamiento, descartando así su hipótesis.

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El marino deberá cumplir la condena en un penal del norte del país tras encontrarlo culpable del femicidio contra la doctora Aydee Ferrera.

Por tal motivo, la captura del marino se efectuó el 3 de junio del 2023 y estuvo a cargo de agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), junto con elementos de la UDIC-1 en la ciudad de La Ceiba.

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El proceso judicial

Luego de la captura del marino, se comenzó de inmediato con el proceso judicial. La Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) de la regional Litoral Atlántico lo acusó formalmente por el delito de femicidio agravado en contra de la doctora Alama Aydee Ferrera Amador.

Tras casi tres años, la resolución emitida en el expediente TSLCP-0101-2024-0024, el órgano jurisdiccional le impuso la pena de 27 años más 6 meses de prisión. Además, se le aplicaron penas accesorias de inhabilitación absoluta durante el tiempo que dure la condena principal.

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La pareja residía en La Ceiba.

Del mismo modo, se le impusieron medidas posteriores al cumplimiento de la pena que consisten en:

  • La prohibición de residir en determinados lugares.
  • De aproximarse a los familiares de la víctima.
  • No puede comunicarse con los familiares de las víctimas. Todo esto por 10 años.

Durante el desarrollo del proceso, el Ministerio Público logró desvirtuar la teoría de la defensa del marino, que sostenía que el hecho correspondía a un suicidio. Todo esto fue gracias a la presentación de diversos medios de prueba.

Entre ellos, el dictamen definitivo de autopsia, declaraciones testificales, investigaciones de campo y la reconstrucción de los hechos. Los elementos fueron vitales y permitieron acreditar la responsabilidad penal del imputado.