El 8.8 % de las mujeres en Honduras se encuentran desempleadas, lo que equivale a unas 130 mil personas sin acceso a un empleo, según el Colegio Hondureño de Economistas (CHE). A pesar de los esfuerzos por parte de las empresas para eliminar barreras de inclusión, estas siguen afectando principalmente a mujeres jóvenes, quienes enfrentan preguntas discriminatorias sobre su vida personal al momento de buscar trabajo.

"Lo primero que les preguntan es si tienen familia o pareja, y cuando responden que tienen hijos o una relación, esto se convierte de forma sutil en una razón para excluirlas", señaló Amparo Canales, expresidenta del CHE.

Brecha salarial y exclusión económica

Otro factor que afecta a las mujeres en el ámbito laboral es la desigualdad salarial. Según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE), existe una brecha salarial significativa que impacta directamente los ingresos de las trabajadoras, quienes reciben menos remuneración que sus pares masculinos por el mismo trabajo.

"Además, muchas de las mujeres empleadas no alcanzan siquiera a percibir el salario mínimo", una situación que, según Canales, afecta a casi dos millones de personas en el país, al considerar a sus familias dependientes.

Falta de apoyo para trabajadoras con hijos

El Código de Trabajo establece que las empresas con más de 25 empleados deben contar con un centro de cuidado infantil. Sin embargo, esta normativa no siempre se cumple. Canales destacó que las mujeres con hijos suelen ser más responsables y productivas en sus labores, pero la falta de medidas de apoyo como guarderías limita su participación plena en el mercado laboral.

Urge acción inmediata

El panorama evidencia la necesidad de aplicar políticas efectivas que garanticen igualdad de oportunidades para las mujeres, eliminen prácticas discriminatorias en los procesos de contratación y reduzcan la brecha salarial.