Una tragedia enluta a decenas de familias guatemaltecas tras el devastador accidente de un autobús extraurbano que cayó por un barranco en el norte de Ciudad de Guatemala, dejando al menos 51 muertos. Entre las víctimas se encuentran trabajadores y estudiantes que se dirigían a la capital.
Según cita el medio digital La Prensa Libre, Rony Arreaga es uno de los familiares afectados por el fatal siniestro.
Su esposa, Mariela Ramírez, de 47 años, y sus tres hijos, Engel, Steven y Angie, de 10, 12 y 15 años respectivamente, viajaban en el autobús cuando este perdió el control y se precipitó al vacío.
"No puedo creer que sean ellos. Me mostraron fotos, pero sigo esperando una respuesta", expresó con angustia mientras observaba a los socorristas rescatar cuerpos entre los escombros.
La familia había visitado a parientes en Santo Domingo Los Ocotes, El Progreso, y planeaban regresar el domingo por la noche.

Sin embargo, no encontraron transporte disponible y decidieron tomar el primer bus de la madrugada del lunes 10 de febrero.
"Siempre llegaban a casa a eso de las 4:30 de la madrugada, pero al ver que no aparecían, supe que algo estaba mal", relató Rony, quien descubrió lo sucedido a través de las noticias.
Un viaje que terminó en tragedia
Jonathan Arreaga, tío de los menores, mencionó que los niños estaban por comenzar un nuevo ciclo escolar. "Eran estudiantes ejemplares, abanderados en su escuela. Esta tragedia es inimaginable", lamentó.
La familia, que recientemente había adquirido un terreno, también celebró el cumpleaños de Angie y planeaba festejar los 15 años de Engel en julio.
Las autoridades informaron que el accidente ocurrió cuando el conductor del autobús ignoró un semáforo en rojo, impactó contra dos vehículos y luego cayó por un barranco de 60 metros de altura hasta el río Las Vacas, un afluente de aguas negras.
El saldo del siniestro es devastador: 51 muertos, entre ellos trabajadores del Organismo Legislativo, comerciantes y estudiantes. No obstante, al menos 20 pasajeros lograron sobrevivir, aunque con heridas de gravedad.
Exigen mayor control en el transporte público
El padre de familia, visiblemente consternado, pidió a las autoridades que se refuercen las regulaciones para los transportistas. "Los buses viajan sobrecargados, no respetan las señales de tránsito ni los límites de velocidad. No hay un control estricto para los conductores", denunció.
Las labores de rescate continúan, mientras que familiares de las víctimas esperan respuestas y justicia por la peor tragedia vial ocurrida en el país en los últimos años.

