El Centro de Cáncer Emma Romero de Callejas, referente en la atención de cáncer en Honduras, informó que ha registrado dos casos inusuales que marcan los extremos de edad en pacientes con cáncer de mama: una menor de apenas 14 años y una mujer de 102 años.

Ambos casos han despertado preocupación y resaltan la importancia de la prevención y detección temprana, especialmente en un país donde esta enfermedad es la principal causa de mortalidad por cáncer entre mujeres, según fuentes oficiales.

El doctor Genaro Aguilar, oncólogo del centro, informó que estos casos son excepcionales, pero ilustran la vulnerabilidad de las mujeres a cualquier edad.

En el marco de octubre, el “mes rosa”, dedicado a la concienciación sobre el cáncer de mama, Aguilar enfatizó que si bien es raro en edades extremas, la mayor incidencia de la enfermedad se da a partir de los 39 años. “Toda mujer hondureña que ya cumplió 39 años debe hacerse su primera mamografía”, insistió.

El oncólogo también explicó que la detección precoz mejora considerablemente el pronóstico de las pacientes. Entre más temprano se detecta el cáncer, más altas son las probabilidades de recuperación y menores los riesgos de recurrir a cirugías mayores.

Por su parte, la Fundación Hondureña Contra el Cáncer de Mama (FUNHOCAM) informó que, en lo que va de 2024, los casos de cáncer de mama en Honduras han aumentado en un 45% en comparación con años anteriores.

Dicho incremento ha llevado al cáncer de mama a superar al cáncer de cérvix, convirtiéndose en la principal causa de cáncer en las mujeres hondureñas.

A nivel nacional, el cáncer de mama sigue siendo un reto de salud pública. Las campañas de concientización, como las realizadas durante el mes rosa, buscan reducir las tasas de mortalidad mediante la promoción de exámenes regulares y el acceso a tratamientos oportunos.

Con estos casos extremos, oncólogos llaman a todas las mujeres hondureñas para que no descuiden su salud y se realicen exámenes anuales de mamografía, buscando prevenir y tratar a tiempo esta enfermedad devastadora.