La Conferencia Episcopal de Honduras emitió este viernes su tradicional mensaje de Navidad, haciendo énfasis en la cercanía de la celebración del nacimiento de Cristo Jesús, considerado por los católicos como el Redentor y el Dios con nosotros.

En un tono de esperanza, la Iglesia Católica de Honduras recordó que, por más de 500 años, el 25 de diciembre ha sido una fecha especialmente significativa para el pueblo hondureño, que celebra con fervor y devoción el nacimiento de Jesús.

El mensaje de la Conferencia Episcopal de Honduras subrayó la importancia de la Navidad como un momento de unión familiar y comunitaria, donde la elaboración de nacimientos, las posadas y las reuniones familiares son muestras de la riqueza espiritual que envuelve a esta festividad.

Sin embargo, los obispos también señalaron que la situación de pobreza que enfrentan muchas familias en Honduras contrasta con la alegría típica de la temporada, invitando a los ciudadanos a redescubrir la esperanza que brinda el nacimiento de Jesús, un niño nacido en la pobreza y humildad de Belén.

"Es en este contexto, cuando las dificultades parecen eclipsar la celebración, que podemos entender que el nacimiento de Cristo es la razón última de nuestra esperanza en un mundo mejor", expresaron los obispos, resaltando el profundo significado que la figura del niño Jesús tiene para la vida de los hondureños.

El llamado a la unidad familiar y la justicia social

Asimismo, en su mensaje, los miembros de la Conferencia Episcopal de Honduras también destacaron la importancia de fortalecer las familias, basándose en la figura de la Sagrada Familia de Jesús, María y José.

Al respecto, subrayaron que todo niño o niña debe ser acompañado y educado por sus padres, enfatizando que las situaciones de pobreza extrema que atraviesan muchas familias hondureñas fomentan la migración y, con ella, la ruptura de los hogares.

Por ello, instaron a trabajar en la erradicación de las causas de la injusticia social que afectan directamente la unidad familiar.

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Reflexión hacia el proceso electoral de 2025

Por otro lado, a medida que se acerca el proceso electoral de 2025, la Conferencia Episcopal hizo un llamado a la unidad y al trabajo conjunto por el bien común del país.

En un tono que resuena con las enseñanzas cristianas, los obispos pidieron a los hondureños dejar de lado la búsqueda egoísta de beneficios personales, de grupo o partido, y promover un amor sincero por la patria, lo que se traduce en la búsqueda del bien común para todos.

"Este es el camino que prepara la llegada del Salvador del mundo", indicaron, alentando a la población a poner a Honduras y sus necesidades por encima de los intereses particulares.

Un mensaje de esperanza y bendiciones para el nuevo año

Finalmente, la Conferencia Episcopal concluyó su mensaje deseando una Feliz Navidad a todos los hondureños y un Año Jubilar 2025 lleno de bendiciones.

En ese aspecto, señaló que la celebración de estas fiestas no debe ser solo un recuerdo de un acontecimiento único, sino también una actualización del nacimiento de Cristo en una Honduras que necesita más que nunca del Espíritu de Cristo para transformar la realidad social y política del país.