Un menor de tres años perdió la vida de manera accidental en el pabellón municipal de Subirats, Barcelona, España cuando una portería de fútbol cayó sobre él mientras jugaba con otros niños en las instalaciones deportivas.

El accidente ocurrió la tarde del pasado martes y, según informaron las autoridades, las causas están siendo investigadas.

El golpe recibido por el menor fue fatal, y los equipos de emergencia del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) que acudieron al lugar no pudieron salvarlo.

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Investigación del accidente

La policía catalana ha iniciado una investigación para esclarecer las causas de la caída de la portería y determinar si estaba correctamente fijada.

Según declaraciones del alcalde de Subirats, Jaume Domènech (ERC), en Catalunya Ràdio, la pista deportiva, que permanece abierta al público cada tarde, había superado todas las inspecciones necesarias.

El alcalde explicó al medio ARA que la portería en cuestión era de entrenamiento, se encontraba fuera del área de juego y estaba atada a una farola en un paso muy estrecho, información que también confirmaron fuentes policiales.

A diferencia de esta, el resto de las porterías están fijadas dentro de la pista principal.

Según fuentes policiales, otros niños estaban jugando cerca de la portería cuando ocurrió el accidente.

Por su parte, el Ayuntamiento de Subirats expresó su pésame a la familia y decretó tres días de luto oficial en solidaridad con los afectados.

Joven de 16 años muere tras recibir un golpe en el pecho en Brasil

Otro incidente similar tuvo lugar en Brasil, donde Edson Lopes Gama, de 16 años, falleció tras recibir un impacto de balón en el pecho mientras jugaba un partido de fútbol con amigos.

El hecho, que quedó registrado en un video difundido en redes sociales, muestra al joven desempeñándose como portero durante una tanda de penales. Tras recibir el impacto del balón, cayó al suelo sujetándose el pecho.

Aunque fue asistido rápidamente, las dificultades para trasladarlo al hospital retrasaron la atención médica por 11 horas, y al llegar al centro médico, Gama ya no presentaba signos vitales.

Según testimonios, el joven había reportado dolor en el pecho días antes, aunque no tenía antecedentes de problemas cardíacos.