Nasry Juan Asfura Zablah, popularmente conocido como “Tito Asfura” o “Papi a la orden”, se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la política hondureña gracias a un estilo cercano, un discurso práctico y una trayectoria construida desde la administración municipal en Distrito Central hasta la arena empresarial.
Nacido el 8 de junio de 1958 en Tegucigalpa, Asfura es hijo de una familia de origen palestino que llegó a Honduras a mediados del siglo XX.
La trayectoria de Nasry Asfura
Realizó sus estudios de educación básica y media en el Instituto San Francisco de la capital y, antes de dar el salto a la política, se desarrolló en el sector de la construcción, experiencia que más tarde marcaría su enfoque en obras públicas e infraestructura.

Aunque ha sido reservado con su vida privada, se conoce que está casado con Lissette del Cid y es padre de tres hijas: Stephanie, Monique y Alexandra.


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Así comenzó su carrera pública
La incursión de 'Tito' en la política se remonta a inicios de la década de 1990, cuando trabajó como asistente fiscal municipal y colaborador cercano de la entonces alcaldesa Nora Gúnera de Melgar.
Posteriormente, entre 1994 y 1998, ocupó el cargo de gerente de Servicios Públicos del Distrito Central, ganando experiencia en la administración local.
En 2005 buscó por primera vez la alcaldía capitalina dentro del Partido Nacional, aunque no logró la candidatura pasó a desempeñarse como regidor municipal. Fue en ese proceso cuando popularizó la frase “¡Papi a la orden!”, que con los años se transformó en su sello político.

Entre 2010 y 2014 fue diputado al Congreso Nacional por Francisco Morazán y, de forma paralela, asumió la Secretaría del Fondo Hondureño de Inversión Social durante el gobierno de Porfirio Lobo Sosa, fortaleciendo su perfil como gestor de proyectos sociales.
La alcaldía y el salto presidencial
El mayor impulso a su imagen pública llegó en 2014, cuando ganó la alcaldía del Distrito Central, cargo que mantuvo hasta 2022. Su administración se caracterizó por una fuerte inversión en infraestructura, mejoramiento vial y programas comunitarios, lo que le permitió consolidar una base sólida de apoyo en la capital.

En 2021 fue candidato presidencial del Partido Nacional, aunque no alcanzó la presidencia. A pesar de la derrota, mantuvo liderazgo interno y, en 2024, anunció nuevamente su aspiración presidencial.

Durante las elecciones primarias de 2025, Asfura se impuso con una amplia ventaja, obteniendo el 75.8 % de los votos frente a la exprimera dama Ana García, resultado que lo posicionó como la principal figura del nacionalismo hondureño.
Con una carrera marcada por etapas de ascenso, tropiezos y consolidación política, Nasry Asfura se proyecta hoy como una figura clave en el rumbo del país y como el próximo presidente de Honduras (2026-2030), respaldado por una trayectoria que combina gestión municipal, experiencia legislativa y liderazgo partidario.
El nacionalista más votado en la historia
De acuerdo con el registro histórico de votaciones presidenciales entre 1981 y 2025, Nasry Asfura se convierte en el candidato más votado en la historia de Honduras, al alcanzar 1,480,019 votos en el proceso electoral de 2025.
El comparativo de resultados muestra que Asfura superó las cifras obtenidas en comicios anteriores por expresidentes como Juan Orlando Hernández, Porfirio Lobo, Ricardo Maduro y Rafael Leonardo Callejas, consolidando así el mayor caudal electoral registrado en el país desde el retorno al orden constitucional.
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