Un menor de tres años fue mordido por una serpiente venenosa mientras jugaba frente a su casa en la comunidad de El Pataste, Danlí, El Paraíso, región oriental de Honduras.

Gracias a la rápida acción de sus familiares y la intervención oportuna de los médicos del hospital Gabriela Alvarado, el pequeño fue estabilizado tras recibir suero antiofídico.

¿Qué estaba haciendo el menor cuando fue atacado por la serpiente?

El incidente ocurrió cuando el niño jugaba con su carrito frente a su vivienda, cerca de una iglesia. De forma repentina, apareció el reptil y lo atacó.

Según relató la hermana de la madre del menor, los familiares no dudaron en trasladarlo de inmediato hasta el centro asistencial.

Imagen de cuerpo de nota
Serpiente barba amarilla.

Uno de los médicos que atendió al pequeño explicó que su estado de salud es estable, pero que continuará bajo observación debido a los efectos secundarios que puede provocar el antídoto.

“Primero que nada, agradecerle a los padres que hicieron una pronta movilización del paciente. Gracias a Dios lo tenemos estabilizado, aunque sigue en vigilancia por la naturaleza del evento”, indicó.

¿Qué tipo de serpiente mordió al niño?

Aunque no se logró identificar con certeza al animal, los indicios apuntan a que se trata de una serpiente conocida como barba amarilla, una de las especies más peligrosas de la zona.

“Aplicamos el suero antiofídico como parte del protocolo. Muchas veces, este suero puede causar reacciones alérgicas, pero lo importante es que el niño está respondiendo bien”, explicó el médico.

Además, se hizo un llamado a la población, especialmente a quienes cuidan niños y adultos mayores, a estar atentos durante la temporada de lluvias, ya que las serpientes suelen buscar refugio fuera de su hábitat.

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¿Con qué frecuencia atienden casos de mordeduras de serpiente en el hospital Gabriela Alvarado?

Según datos proporcionados por el personal médico del hospital Gabriela Alvarado, entre tres y cuatro casos similares se registran mensualmente solo en el área de pediatría.

“La clave es actuar de inmediato. Si se puede, tomarle una foto a la serpiente para ayudar en la identificación. Eso también nos ayuda a elegir el tratamiento más adecuado”, recalcó el galeno.