Con flores rosadas, una fotografía y una frase cargada de significado, la tumba de Ninoska de Ponce conserva el recuerdo de quien fue esposa del apóstol Germán Ponce, líder de la Iglesia de Cristo Ebenezer en San Pedro Sula, Cortés.

A siete años de su fallecimiento, ocurrido en marzo de 2019, su sepultura permanece adornada, donde familiares y seguidores de su trayectoria religiosa mantienen viva su memoria.

La lápida muestra el rostro de Ninoska y las fechas de su nacimiento y muerte. Sin embargo, uno de los detalles que más llama la atención es el mensaje que acompaña su fotografía:

“Ninos nos vemos en la resurrección. Búscame, por favor, no te vayas sin mí”.

¿Dónde está la tumba de Ninoska de Ponce?

Los restos de la pastora descansan en Jardines del Recuerdo, en San Pedro Sula, la norteña ciudad donde desarrolló gran parte de su labor espiritual junto a su esposo.

Ninoska falleció después de varios años de lucha contra el cáncer de mama. Durante su enfermedad contó con el acompañamiento de su familia y el apoyo de miembros de la congregación, quienes organizaron oraciones por su recuperación.

Además de participar en las actividades religiosas, destacó por su trabajo en el ministerio de alabanza, desde donde compartió mensajes de fe con los asistentes a la iglesia.

Imagen de cuerpo de nota
Impulsaba el ministerio de Alabanza de la Iglesia

¿Quién es el apóstol Germán Ponce?

Germán Ponce es un pastor de origen guatemalteco y uno de los principales representantes de la Iglesia de Cristo Ebenezer en Honduras.

Llegó al país en 1994 junto a Ninoska para impulsar una congregación que comenzó con reuniones familiares y creció en San Pedro Sula.

Actualmente comparte responsabilidades pastorales con su hijo Germán Alonso Ponce, según la información institucional de Ebenezer Honduras.

Tras perder a Ninoska, el líder religioso reconstruyó su vida sentimental. En 2021 contrajo matrimonio con Elena López y posteriormente la presentó ante una congregación en Guatemala.

Mientras tanto, la sepultura de Ninoska conserva símbolos de cariño, recuerdos familiares y una frase vinculada con la esperanza cristiana de reencontrarse después de la muerte.

TE PODRÍA INTERESAR: Mamografías gratis en el Hospital Escuela: quiénes pueden acceder y qué deben hacer