La Diócesis de Juticalpa anunció este viernes el fallecimiento de monseñor Mauro Muldoon, quien murió a los 86 años por causas naturales en Olancho, zona nororiental de Honduras.

El obispo nació en Boston, Massachusetts, en 1938, y era considerado un hijo adoptivo pródigo de Olancho, debido a su notable trayectoria pastoral en el municipio.

Ordenado sacerdote en 1966 fue enviado a Centroamérica como joven misionero franciscano.

Su primera asignación fue como vicario parroquial en la catedral Inmaculada Concepción de Juticalpa, donde renovó el santuario conforme a las nuevas normas del Concilio Vaticano II.

Monseñor Muldoon fue reconocido por su solidaridad y compromiso con su iglesia y congregación. Más allá de su labor espiritual, influyó significativamente en hombres, mujeres y niños para que participaran activamente en el ministerio, siendo un ejemplo a seguir.

Durante su tiempo como obispo, logró incrementar el número de sacerdotes y fieles comprometidos con la congregación y la espiritualidad.

Redacción: Yilian Samai Alonzo Raudales