En respuesta a los recientes enfrentamientos entre civiles armados y policías, la Secretaría de Seguridad ha lanzado la operación “Vencer o Morir” en Catacamas, Olancho.

Desde el miércoles de la semana pasada, un despliegue de agentes de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional ha patrullado intensamente las calles de la ciudad con el objetivo de desarticular estructuras criminales y prevenir más hechos violentos.

La operación, liderada por el comisario Cristian Nolasco, quien protagonizó la confrontación con el grupo armado, ha movilizado vehículos Black Mamba, patrullas y motocicletas para garantizar la presencia policial en cada rincón del municipio.

La intervención se ha centrado en puntos estratégicos como mercados, entradas a colonias y accesos a la ciudad, donde se han establecido estrictos controles de seguridad.

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El día y la noche de los uniformados inician con una oración, antes de distribuirse en grupos para saturar las zonas asignadas. La colaboración de todas las unidades de la Policía Nacional ha sido clave para mantener la seguridad y avanzar en la lucha contra el crimen organizado, informó la secretaría de Seguridad.

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Aunque aún no se reportan capturas de alto impacto, las autoridades siguen firmes en su objetivo de dar con los responsables de los hechos violentos ocurridos la semana pasada, cuando un grupo armado, durante un velorio, se enfrentó a Nolasco tras negarse a entregar los documentos de portación de armas.

La situación se tensó cuando uno de los individuos intentó intimidar al comisario, quien, con rapidez, empuñó su arma para defenderse mientras documentaba la situación con su celular.

La Policía Nacional también reveló que, como resultado de la intervención, un grupo armado ofreció un millón de lempiras como recompensa por la captura de Cristian Nolasco, lo que ha aumentado la presión sobre las autoridades para fortalecer la seguridad en la zona; sin embargo, el abogado defensor de una de las familias involucradas dejó en claro que eso no era cierto.