Durante la reflexión de la homilía de este domingo 22 de septiembre el canciller de la iglesia católica, Carlo Magno Núñez abordó temas relacionados con el sufrimiento, la codicia, la envidia y la rivalidad, resaltando la importancia de mantener la fe en medio de las adversidades.

 "Nos atemorizamos por el sufrimiento y se nos olvida el triunfo de la resurrección", expresó, recordando que el dolor no es el final para los creyentes.

El padre Magno advirtió sobre los peligros de la envidia, describiéndola como un pecado "medio escondido" que muchas veces pasa desapercibido.

"Rivalidad y envidia no deben existir entre nosotros. Eso no viene de Dios, viene del diablo", subrayó, citando al apóstol Santiago.

 "Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando, ambicionan algo que no pueden alcanzar y entonces hacen la guerra", expuso.

El sacerdote destacó la importancia de la sabiduría y pureza que provienen de Dios, afirmando que solo Él es capaz de ofrecer paz en la tormenta y serenidad en los momentos difíciles.

Santiago 3:14-17

"Pero si ustedes lo hacen todo por envidia o por celos, vivirán tristes y amargados; no tendrán nada de qué sentirse orgullosos, y faltarán a la verdad. Porque esa sabiduría no viene de Dios, sino que es de este mundo y del demonio, y produce celos, peleas, problemas y todo tipo de maldad", reflexionó el sacerdote.

"En cambio, los que tienen la sabiduría que viene de Dios, no hacen lo malo; al contrario, buscan la paz, son obedientes y amables con los demás, se compadecen de los que sufren, y siempre hacen lo bueno; tratan a todos de la misma manera, y son verdaderos cristianos", acotó.