Durante su homilía dominical, el padre Carlo Magno Núñez, rector de la Basílica de Suyapa, invitó a los fieles a seguir el camino correcto hacia Jesús, venciendo las tentaciones del mundo y superando el ego personal.
El sacerdote reflexionó sobre la transfiguración de Cristo y cómo esta es un preludio de su resurrección.
Explicó que, al final de los tiempos y al comienzo de la eternidad, los cuerpos serán transformados y transfigurados: “Nuestro cuerpo miserable será transformado en un cuerpo glorioso”, aseguró.
Asimismo, recordó el evangelio del día, destacando el momento en que Jesús llevó a Pedro, Santiago y Juan al monte Tabor, donde su rostro resplandeció como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas con un fulgor inigualable.
“Los discípulos contemplaron la gloria divina, una visión que ningún ser humano habría podido soportar”, afirmó.
El padre Carlo Magno también mencionó a Moisés y Elías, quienes representaban la ley y los profetas, respectivamente.
Señaló que Moisés pidió ver la gloria de Dios y que fue necesario fortalecer su fe a través del amor divino.
Finalmente, el sacerdote instó a los fieles a perseverar en la fe, recordando que "Dios tiene preparado un lugar para nosotros, pero antes de llegar a la gloria, debemos pasar por el calvario”.

La transfiguración del Señor
La solemnidad de la transfiguración del Señor tiene su origen en la conmemoración anual de la dedicación de una basílica construida en el Monte Tabor en honor a este misterio.
El significado de la transfiguración
Este evento representa la divinización del ser humano mediante la gracia y la transformación de su naturaleza al unirse a Cristo.
El Evangelio relata cómo Jesús llevó a Pedro, Santiago y Juan al Monte Tabor, donde su rostro resplandeció como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. En ese momento, la voz del Padre proclamó: “Este es mi Hijo, el Amado, en quien me complazco: escuchadlo”.
San Josemaría Escrivá expresó esta disposición de los creyentes con una oración: “Señor nuestro, aquí nos tienes dispuestos a escuchar cuanto quieras decirnos. Háblanos; estamos atentos a tu voz”.
Un mensaje de fe y sacrificio
La transfiguración también prepara a los discípulos para afrontar la pasión de Cristo. Jesús se mostró en gloria para fortalecerlos ante el sufrimiento de la cruz, demostrando que la cruz y la gloria están unidas.

