Con pancartas en mano, el padre y familiares del joven Aron Absavet Flores García, acusado por la muerte de un estudiante del Instituto España Jesús Milla Selva, exigieron justicia este viernes en la audiencia inicial que se realiza en los tribunales de justicia en Tegucigalpa.
"Aron es inocente, justicia", era una de las frases. Al respecto, Jacob Flores, progenitor del detenido, declaró a Hoy Mismo de TSi que "estoy indignado e impotente, porque lo que le están haciendo a mi hijo es injusto. Él estaba en casa, lo que quieren es arruinar a una familia".
Jacob Flores recordó que su hijo nunca estudió en el Villa Selva, sino en el Técnico Honduras, y se graduó de electricista hace cinco años.
"Dicen que mi hijo se fue a cambiar a Villa Nueva y luego regresó a disparar", mencionó sobre el caso contra su hijo y reprochó que no se haya realizado la prueba balística al no contar con la pistola utilizada en el crimen.
"Ellos quieren arruinar a mi familia. Si mi hijo hubiera hecho eso, (yo) no estaría aquí", sostuvo.
Para don Jacob Flores, sus cuatro hijos, incluyendo al detenido, son sanos y las autoridades buscan dañarlos. "Hay esperanzas y llegaré hasta las últimas instancias", reiteró al finalizar.
Así pasó el crimen
Según informe del Ministerio Público, el pasado 20 de junio de 2024, a eso de las 11:30 de la mañana, Richard David Ávila Nieto se dirigía hacia su centro educativo cuando se encontró con Aron Absavet Flores García y otros tres amigos.
El grupo lo invitó a fumar sustancias ilícitas en un lugar denominado "killer", una cancha ubicada en la colonia Kennedy, cerca de un parque y estacionamiento de tierra.
Flores García compartió unos minutos, luego se fue a cambiar de ropa y, al regresar, se colocó al lado izquierdo de la víctima. Aprovechando que el menor estaba distraído, le habría disparado, provocando su muerte inmediata.
Después del crimen, Flores García huyó del sitio y fue capturado el 30 de junio.

