El padre de Dionie Solórzano, don José Solórzano, reveló a HRN algunos detalles de la relación que mantuvo su hija con Gilbert Reyes, el acusado de su muerte, quien llega este martes a Honduras extraditado desde República Dominicana.

Don José señaló a Reyes como el asesino de su hija, afirmando que está 100 por ciento seguro de que él fue el responsable, ya que convivió con él y notó en varias ocasiones conductas violentas en contra de Dionie.

"Estoy 100 por ciento seguro de que fue él quien mató a mi hija y a las otras dos muchachas. Él tenía un carácter fuerte y tenía constantes peleas con mi hija, la acosaba, era un psicópata; sé que fumaba cigarrillos electrónicos, pero desconozco si se drogaba", manifestó don José.

En ese sentido, argumentó que el estadounidense era tóxico y celoso. Además, contó que su hija le había dicho en más de una ocasión que él la celaba, por lo que comentó que él, como papá, respetaba las decisiones de su hija.

"Él me falló, yo lo trataba bien, como a un hijo, y él me falló, él la mató", lamentó el padre.

Gilbert y Dionie tuvieron un hijo, que lleva el mismo nombre del padre. La pareja se separó porque Dionie se fue a trabajar a Alaska, mientras que Gilbert se quedó en Roatán cuidando al niño en casa de sus suegros.

"Ellos terminaban y regresaban. Yo le preguntaba a mi hija: '¿Qué está pasando?', pero ella era muy prudente, casi no daba a conocer sus problemas", agregó el padre.

Por su parte, la madre, doña Thelma, añadió que siempre le abrió las puertas de su hogar a Gilbert cada vez que venía de Estados Unidos.

"Mi hija era callada, pero me mencionó que no quería volver con él porque sabía cómo era Gilbert. A lo mejor ella vio cosas que nosotros no", contó.

Entre lágrimas, la madre se cuestionó por qué le abrió las puertas de su casa a alguien que le hizo daño a su hija.

"Yo lo traté como a un hijo, le daba de comer, le lavaba la ropa, ¿por qué me hizo eso?", lamentó.

El día que desaparecieron Dionie y sus amigas

Don José relató que su hijo mayor, Moisés, quien acompañaba a Gilbert, Dionie y sus amigas el día que desaparecieron, le dio el carro al estadounidense para que llevara a las tres jóvenes de regreso a su hogar; sin embargo, nunca llegaron a su destino.

El padre cuestionó a los pobladores de French Key, quienes observaron que el vehículo estuvo más de 24 horas estacionado y nadie se percató de alguna actividad extraña.

La muerte de las tres isleñas en Roatán

Las tres jóvenes, Dionie Solórzano, Nikendra McCoy y María Antonia Cruz, desaparecieron el 7 de enero después de salir a compartir con Gilbert Reyes en Roatán. La última comunicación con sus familias fue esa tarde.

Tras una intensa búsqueda, el 9 de enero encontraron sus cuerpos sin vida en el interior de un vehículo abandonado en una propiedad privada en French Key.

Las jóvenes fueron ejecutadas con disparos en la cabeza, según el reporte de Medicina Forense.