A pocos días de que venza el plazo para la declaratoria oficial de resultados, dirigentes del Partido Nacional y del Partido Liberal volvieron a coincidir en la necesidad urgente de abrir un diálogo político que permita destrabar el escrutinio especial y evitar una mayor crisis de país.
El candidato a la Alcaldía del Distrito Central por el Partido Nacional, Juan Diego Zelaya, advirtió que el tiempo es cada vez más corto y que los estancamientos en el Consejo Nacional Electoral (CNE), sumados a protestas y acciones de militantes de distintos partidos en los alrededores del Infop, han impedido avanzar en el proceso.
“El 30 de noviembre la gente salió a votar y expresó su voluntad. Lo que falta es el escrutinio especial para que el CNE pueda emitir la declaratoria y decirle al pueblo quién es su presidente, sus alcaldes y sus diputados”, expresó.
Urgen diálogo entre nacionalistas y liberales
El dirigente nacionalista sostuvo que el proceso no ha avanzado debido a boicots de representantes enviados por algunos partidos, lo que —a su criterio— ha “secuestrado” el escrutinio y colocado a un grupo reducido por encima de la voluntad de más de tres millones y medio de hondureños.
En ese contexto, recalcó que el CNE tiene el mandato constitucional de garantizar el escrutinio y emitir la declaratoria, incluso si debe buscar mecanismos alternativos dentro del marco legal.
Zelaya también subrayó que solo restan alrededor de 13 días para cumplir con los plazos establecidos y advirtió que llegar al 30 de diciembre sin declaratoria abriría un escenario de incertidumbre política.
“No tenemos tiempo. Lo urgente es que inicie el escrutinio especial. Cualquier diálogo debe comenzar por ahí”, enfatizó, al tiempo que reiteró la disposición del Partido Nacional de sentarse de inmediato con el Partido Liberal.
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Respuesta del Partido Liberal
Desde el Partido Liberal, la diputada Maribel Espinoza, en declaraciones brindadas a HRN, coincidió en que el estrecho margen entre los candidatos obliga a ambas fuerzas políticas a ponerse de acuerdo con responsabilidad.
“No le vamos a dar espacio a Mel Zelaya para que traiga caos y violencia al país. Tenemos que actuar con la altura que merece el pueblo hondureño”, afirmó.
Espinoza señaló que la voz oficial del liberalismo recae en la comisión designada por su candidato presidencial y sostuvo que liberales y nacionalistas deben sostener un diálogo de altura para avanzar en los escrutinios especiales.
Indicó que existen al menos 2,700 actas que serán sometidas a revisión de oficio, además de impugnaciones presentadas por el Partido Liberal que aún deben ser resueltas por el CNE.
La diputada expresó confianza en que existe capacidad para alcanzar acuerdos y reiteró que, en medio de la crisis, se debe buscar una oportunidad para llevar paz y tranquilidad al país.
“Antes del 24 de diciembre tendremos una declaración como corresponde”, aseguró, al tiempo que subrayó que uno de los dos partidos deberá reconocer el triunfo del otro con civismo.
Tanto el Partido Nacional como el Partido Liberal coincidieron en que el diálogo es clave para destrabar el proceso, garantizar el escrutinio especial y permitir que el CNE cumpla con su mandato constitucional, evitando así una prolongación de la incertidumbre política en el país.
¿Por qué no han logrado acuerdos?
El nuevo diálogo entre nacionalistas y liberales aún no se concreta debido a desacuerdos sobre el inicio y el alcance del escrutinio especial, así como por la falta de resoluciones claras del Consejo Nacional Electoral que den respuesta a las impugnaciones presentadas por ambos partidos.
Aunque existe disposición pública para sentarse a dialogar, persisten diferencias sobre los mecanismos, los tiempos y las garantías del proceso, en un contexto marcado por la presión del calendario electoral, tensiones políticas y desconfianza mutua, lo que ha retrasado la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo, según analistas.
A esto se suma que los representantes de los partidos Liberal y Libertad y Refundación se han negado a sentarse a trabajar en las mesas de escrutinio, según lo denunciado por las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López.
Los partidos Liberal y Nacional se disputan la presidencia de Honduras para el período 2026-2030, en una contienda marcada por un margen estrecho entre los principales aspirantes.
El candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, y el del Partido Nacional, Nasry Asfura, mantienen una diferencia de 43,184 votos, cifra que actualmente coloca en ventaja al aspirante nacionalista y mantiene en tensión el escenario político y electoral del país.
El primer encuentro poselectoral entre el bipartidismo
El lunes 15 de diciembre, una comisión del PL y otra del PN sostuvieron una reunión en la sede del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), con el objetivo de dialogar y buscar consensos que permitan avanzar hacia la finalización del proceso electoral en Honduras.
Tras la reunión, el representante del Partido Liberal, Arístides Mejía, explicó a medios de comunicación que ambas fuerzas políticas, que se mantienen en una contienda cerrada, coinciden en la necesidad de agilizar el desarrollo del proceso electoral para que se emita, a la mayor brevedad posible, la declaratoria oficial de resultados.
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