El periodista Juan Diego Alvira fue el protagonista de un hecho peligroso y curioso, a la vez, luego de que estuvo a punto de ser alcanzado por un rayo mientras hacía una grabación en Medellín, Colombia, hecho que quedó grabado por su asistente.
Como se aprecia en la grabación, viralizada en redes sociales, el comunicador se equivocó en una toma y pidió al camarógrafo regresar el lente hacia él.

"No lo muevas, quieto conmigo, todo el tiempo", dijo el periodista a su asistente, cuando, de manera inesperada, el rayo impactó en un árbol cercano al lugar donde estaban grabando.
De tal manera, tras el fuerte estruendo, el profesional de la comunicación se llevó los brazos al tórax mientras sostenía una sombrilla por las lluvias que arreciaban en Medellín.
¿Qué pasó luego?
Después de que el rayo impactó cerca del lugar donde grababa el periodista, este exclamó algunas expresiones -que no alcanzan a escucharse- ante el temor y el miedo del momento.
Poco después, habló con el resto de su equipo de trabajo, entre quienes una joven le explicó que, posiblemente, el equipo que usaron para la grabación atrajo el rayo.
Sin embargo, la situación se volvió algo jocosa cuando el periodista preguntó si lo habían grabado y quiso verlo.
"¿Tú grabaste eso o no? ¡Déjame ver!", expresó el comunicador entre algunas sonrisas.
Posteriormente, Juan Diego Alvira publicó el vídeo en X, en la que describió la situación que vivió diciendo "¡Casi me les voy! Ni la lluvia ni los rayos nos frenan en W Sin Carreta…".
¿Qué pasa si un rayo alcanza a una persona?
Un rayo que alcanza a una persona puede causar daños físicos graves, que van desde quemaduras hasta paros cardíacos.
La descarga eléctrica de un rayo, que puede alcanzar temperaturas de hasta 30,000 grados Celsius, es capaz de ingresar al cuerpo humano, generando una gran corriente eléctrica que puede interrumpir el sistema nervioso y los órganos vitales.
Las quemaduras superficiales, lesiones internas y daño a los órganos internos son comunes, pero lo más crítico es el paro cardíaco que puede ocurrir debido a la alteración del ritmo del corazón.
Además de los efectos físicos inmediatos, una persona que ha sido alcanzada por un rayo también puede sufrir secuelas a largo plazo. Estas incluyen trastornos neurológicos, como pérdida de memoria, dificultades para concentrarse o sufrir dolores de cabeza persistentes.
En algunos casos, las víctimas pueden experimentar daño psicológico, como trastornos de ansiedad o depresión. La rápida atención médica es esencial para aumentar las posibilidades de supervivencia y minimizar los daños a largo plazo.

