Una tragedia conmociona a los vecinos del sector 4 de la colonia Hato de Enmedio en Tegucigalpa, Distrito Central, la capital hondureña, donde un ataque perpetrado por un perro raza pitbull mató a su dueño y dejó herido a su hijo dentro de su propia vivienda.

La víctima mortal fue identificada preliminarmente como Ulises Alonso, quien sufrió graves traumatismos y mordeduras en todo el cuerpo.

Según medios nacionales, las autoridades policiales confirmaron que el perro atacó repetidamente al ciudadano hasta provocarle la mutilación de una de sus piernas.

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Dos ataques del animal en el mismo día

El hecho violento ocurrió en dos momentos distintos durante la misma jornada, ya que el perro atacó por primera vez a su dueño en horas de la mañana.

Tras la agresión, socorristas trasladaron a la víctima de emergencia al Hospital Escuela.

Luego de recibir atención médica, Alonso regresó a su residencia sin imaginar la segunda agresión.

Horas más tarde, el perro pitbull volvió a arremeter contra su dueño, a quien esta vez mató, y atacó a su hijo cuando este intentó auxiliarlo.

Personal médico llegó en ambulancia para brindar primeros auxilios, pero confirmó que Alonso ya no registraba signos vitales debido a la gravedad de las heridas.

Operativo policial e intervención en la vivienda

Agentes de la Policía Nacional acordonaron de inmediato la vivienda en la colonia Hato de Enmedio.

Lueglo, los efectivos amarraron y aseguraron al animal dentro de la propiedad debido al alto nivel de agresividad que mostraba.

Posteriormente, eersonal del Ministerio Público realizó el levantamiento del cuerpo conforme a los procedimientos legales.

Las autoridades coordinan con albergues e instituciones de protección animal el traslado seguro del perro para garantizar la tranquilidad de los pobladores.

Medidas de seguridad para el manejo de perros potencialmente peligrosos

El manejo de caninos de gran fuerza física requiere procesos constantes de socialización y adiestramiento desde etapas tempranas.

Los dueños deben garantizar espacios amplios, evitar el encierro prolongado y usar siempre bozal y pechera reglamentaria en áreas comunes.

Ante cualquier signo de agresividad, los propietarios deben buscar asistencia profesional y evaluación veterinaria inmediata.

La prevención y el cumplimiento estricto de medidas de seguridad en el hogar resultan fundamentales para evitar hechos lamentables.

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