El Banco Mundial publicó su estimación más reciente sobre la pobreza en América Latina y el Caribe, en la que reveló que una de cada cuatro personas en la región vive en hogares pobres, cuyas familias sobreviven con menos de $6.85 por día, medido en paridad de poder adquisitivo de 2017.

Según la entidad, aunque esta cifra representa la tasa de pobreza más baja en las últimas dos décadas en América Latina y el Caribe, el problema sigue requiriendo atención urgente por parte de los responsables de políticas públicas.

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El informe reveló que durante los primeros quince años del nuevo milenio, la región logró reducir la pobreza del 50% al 30%, un logro significativo.

Sin embargo, desde 2015, la disminución de la pobreza se ha estancado, posicionando a América Latina y el Caribe como una de las regiones que más lentamente avanza en la erradicación de este flagelo.

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Movimiento en la pobreza en América Latina y el Caribe

Entre 2019 y 2022, el perfil demográfico de la pobreza en la región experimentó cambios importantes. La proporción de personas pobres fue menor entre aquellos con menor nivel educativo y los residentes en áreas rurales, lo que se atribuye en gran medida al aumento de las transferencias públicas dirigidas a estos grupos vulnerables.

A pesar de estos esfuerzos, la pobreza en América Latina y el Caribe solo disminuyó un punto porcentual entre 2022 y 2023. Las proyecciones para 2024 no son alentadoras, sugiriendo que la pobreza permanecerá en el 25% si no se implementan medidas efectivas.

Mientras tanto, el impacto de la pandemia del covid-19 en la región fue desigual. Mientras que algunos países han logrado reducir la pobreza por debajo de los niveles prepandémicos, otros aún luchan por recuperar esos estándares. Entre 2019 y 2022, Brasil y México fueron fundamentales en la reducción de la pobreza.

En Brasil, las transferencias gubernamentales, como el programa Bolsa Familia, desempeñaron un papel crucial, mientras que en México, la mejora en los resultados del mercado laboral fue el factor determinante.

Sin considerar a estos países, la pobreza en la región habría aumentado en 0.6 puntos porcentuales durante el periodo analizado.

Pobreza y desigualdad en la región

DE acuerdo con el Banco Mundial, a pesar de las mejoras en algunos indicadores, América Latina y el Caribe sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo. Durante la última década, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad de ingresos, ha fluctuado entre 50 y 52 sobre un máximo de 100.

A partir de 2022, el coeficiente de Gini se situó en 49.9, una leve disminución respecto a los niveles prepandémicos. Las proyecciones indican que este coeficiente podría permanecer en 49.7 en 2023 y mantenerse en ese nivel en 2024, reflejando una preocupante falta de progreso en la reducción de la desigualdad.

Es así que la recuperación de los ingresos laborales en la región ha sido dispar. La mayoría de los países experimentaron caídas significativas en los ingresos laborales en 2019, y solo unos pocos han logrado recuperarse para 2022.

Entre los países que aún enfrentan dificultades, República Dominicana, Argentina y Perú registraron las mayores caídas. En contraste, El Salvador, México y Chile mostraron crecimiento en este indicador crucial.

(Artículo de Javier Álvarez con el apoyo de la Inteligencia Artificial).