Un hombre murió de manera violenta durante la noche de ayer, viernes, luego de ser atacado a disparos frente al cementerio de la comunidad El Pataste, Catacamas, Olancho, zona oriental de Honduras.

A la víctima la identificaron como Edwin Hernández, de 25 años. Según los reportes desde el lugar de los hechos, a eso de las 8:00 de la noche, sujetos armados lo interceptaron en este sector y le dispararon en reiteradas ocasiones hasta matarlo.

El cuerpo inerte quedó tendido en el suelo, justo frente al cementerio. De inmediato, personas que habitan en las cercanías dieron aviso a las autoridades correspondientes.

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Foto en vida de Edwin Hernández.

Agentes de la Policía Nacional y Dirección Policial de Investigaciones (DPI) llegaron hasta la escena del crimen para acordonar y poder recolectar los primeros indicios para la investigación.

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No esperaron el levantamiento

Medios locales indicaron que los familiares del joven llegaron hasta la escena del crimen y a pesar de la presencia policial junto con Medicina Forense, determinaron ellos mismos sacar el cadáver y llevarlo a su casa para velarlo.

No obstante, las autoridades habrían acudido a la vivienda en la misma localidad para realizar los procesos necesarios en torno a la investigación. Por ahora, se desconoce porque le habrían quitado la vida y el paradero de los autores, mismos que salieron huyendo.

Las autoridades recuerdan que cuando un familiar o cualquier persona ajena a Medicina Forense levanta un cuerpo en una escena del crimen, se está ante una situación irregular y contraria a los protocolos legales.

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Las autoridades aseguraron que investigan la raíz de este violento hecho.

Todo esto porque el levantamiento de cadáver es una función exclusiva del Ministerio Público a través de Medicina Forense, con apoyo de la Policía Nacional.

Violencia en Honduras

La violencia sigue siendo un problema estructural, con un promedio de de hasta seis homicidios diarios. Sumado a ello, una alta incidencia de delitos vinculados al crimen organizado y las pandillas.

El país continúa figurando entre los más violentos de la región. Esto, con episodios frecuentes de asesinatos, masacres y enfrentamientos armados en distintas zonas urbanas y rurales.

A nivel territorial, los departamentos con mayor concentración de homicidios son Francisco Morazán, Cortés, Yoro y Olancho.