Elementos de la Policía Nacional capturaron en la ciudad de La Paz, zona central de Honduras, a un menor de edad acusado de presuntamente abusar sexualmente de su propia hermana, también menor de edad.
De acuerdo con reportes de medios locales, a la víctima de 10 años la rescataron vecinos de la comunidad luego de que la encontraron llorando desconsoladamente en una ventana.
Al parecer, ella misma les confesó lo que había pasado, por lo que de inmediato corrieron a alcanzar al sospechoso, para así amarrarlo, golpearlo y someterlo para que no se escapara.

De inmediato, los vecinos llamaron a las autoridades a través del Sistema Nacional de Emergencia 911. En la comunicación pidieron que lo detuvieran y comenzaran a investigar.
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Rápida acción policial
Los agentes policiales llegaron rápidamente a la zona a bordo de una patrulla, para detener al menor. Sin embargo, antes había recibido un severo escarmiento de parte de los vecinos.
La comunidad se encuentra conmocionada por lo sucedido, debido a que se trata de un hermano presuntamente abusando de su propia hermana y ambos son menores de edad.
Según información local, las autoridades policiales iniciaron con las investigaciones pertinentes. También pusieron al tanto a la Fiscalía de la Niñez, para que se pueda esclarecer el caso y deducir las responsabilidades.

Los entes policiales reiteraron a la población que, por favor, denuncien cualquier sospecha de abuso sexual infantil a través del 911 o en las postas policiales.
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¿Podría enfrentar la justicia?
En Honduras, las autoridades no procesan a los menores de edad señalados por delitos como abuso sexual infantil bajo el sistema penal ordinario, sino que aplican el Sistema de Responsabilidad Penal de la Niñez y la Adolescencia. Este establece un procedimiento especial.
Este marco legal permite que las autoridades investiguen al adolescente, lo presenten ante un juez y lo sometan a un proceso judicial. Sin embargo, siempre con un enfoque diferenciado al de los adultos.
En estos casos, las autoridades pueden imponer medidas socioeducativa. Las anteriores van desde la orientación y supervisión hasta el internamiento en centros especializados, dependiendo de la gravedad del hecho.

