La familia del niño de siete años secuestrado el martes 3 de marzo en la comunidad de Misión en el municipio de Gracias en el departamento de Lempira relató los detalles del incidente.
Al momento del secuestro, el niño se dirigía a la escuela acompañado de su hermano mayor, quien alertó de inmediato que dos sujetos se habían llevado al menor.
Tras la denuncia, la Policía Nacional de Honduras logró rescatar al niño sano y salvo en una comunidad aledaña y capturaron a dos adolescentes, quienes admitieron haberlo secuestrado para exigir un rescate de 100 mil dólares.
'No le hicieron daño' y aseguran no ser 'malas personas'
Sandra Isabel Calderón, tía del menor, indicó al medio local Impacto de Occidente que los secuestradores aseguraron al niño que “no eran malas personas”.
“No era fácil ver que el niño estaba perdido, fue un trauma que quedó en la mente de nosotros. A las personas que hicieron esto que le pidan perdón a Dios, hicieron derramar muchas lágrimas a mi madre, que está lejos, en Estados Unidos”, expresó Calderón.
La tía también confirmó que el menor no sufrió daño físico y que los secuestradores intentaron tranquilizarlo durante su retención.

Cristian Nolasco, jefe de la Policía Nacional, indicó que el niño fue encontrado con el dinero que llevaba para la escuela.
Los adolescentes capturados son residentes de la misma comunidad, aunque las autoridades no descartan la participación de más personas. Nolasco llamó a los padres de familia a extremar precauciones con sus hijos.
Secuestro agravado en Honduras
De acuerdo con el artículo 240 del Código Penal de Honduras, el secuestro agravado conlleva penas de 12 a 15 años de prisión. Además, la ley establece la prohibición de residir en el lugar de los hechos por el doble del tiempo de la condena cuando existen circunstancias agravantes, como las registradas en este caso.
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