La Fiscalía Especial de Protección a la Niñez y Adolescencia (FEP-NIÑEZ) del Ministerio Público (MP), reveló cómo una niña fue víctima de abuso sexual prolongado de parte de un pastor evangélico y por miedo, no había tenido el valor de denunciarlo.

El acusado en el caso es José Daniel Rodríguez López, a quien se le supone responsable de los delitos de violación agravada continuada y otras agresiones sexuales agravadas en perjuicio de la niña, a quien habría sometido a este esquema por siete años.

Tras la audiencia inicial, la fiscalía logró que se le dictara un auto de formal procesamiento. El individuo está en la cárcel por delitos relacionados con el abuso de otra menor de edad.

La audiencia preliminar en esta causa quedó programada para el próximo lunes 6 de abril, a las 10:00 de la mañana.

Lea además: "Las grababa cuando se estaban bañando": capturan a presunto abusador

View post on X

¿Cómo se dieron los hechos?

Las investigaciones de parte de la FEP-NIÑEZ en conjunto con la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), establecen que el imputado solía llegar de visita a la vivienda de la víctima y aprovechaba los momentos en que ella estaba jugando sola para cometer las agresiones.

Del mismo modo, las indagaciones apuntan que en otras ocasiones trasladaba a la niña a una bodega de un negocio de útiles escolares de su propiedad, donde también la abusaba sexualmente.

Los fiscales identificaron que los hechos acontecieron de manera reiterada por 7 años, comenzando desde que la menor tenía apenas 6 años. Debido al miedo y vergüenza que sentía por esta situación, la afectada no comentó lo sucedido a sus papás.

Fue hasta que creció y cumplió 18 años que decidió denunciar los actos del pastor evangélico en su contra. Antes de ello, inició con un proceso de terapia psicológica.

Imagen de cuerpo de nota
El pastor podría pasar muchos años en la cárcel por el abuso sexual prolongado en contra de la niña.

El otro proceso por el cual Rodríguez López está también en prisión es por abusar de otra niña desde que ella tenía 8 años de edad.

En este proceso se le supone responsable de los delitos de otras agresiones sexuales agravadas continuadas y exhibicionismo en perjuicio de la pequeña que actualmente tiene 10 años.

Las penas que podría purgar

En Honduras, la violación agravada continuada se castiga con penas severas que pueden alcanzar hasta 20 años o más de prisión. Estas, especialmente cuando la víctima es menor, existe abuso de autoridad o el delito se repite en el tiempo, lo que incrementa la condena.

Por su parte, otras agresiones sexuales agravadas también conllevan penas altas, generalmente entre 10 y 15 años de prisión o más. Esto dependerá de factores como la violencia, la vulnerabilidad de la víctima o la relación con el agresor.