Silvio Larios, director ejecutivo de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), expresó su preocupación por los continuos retrasos en la ejecución del presupuesto destinado a obras de infraestructura en el país por parte de las autoridades de gobierno.
Según Larios, esta situación afecta tanto al sector vial como al de vivienda, con repercusiones directas en la economía nacional y en la calidad de vida de los hondureños.
En entrevista para El Informativo del Mediodía, de HRN, Larios señaló que el problema con el presupuesto no es exclusivo de la infraestructura, sino que afecta prácticamente todas las áreas de inversión pública.
"Hay una situación que habría que revisar por parte de las autoridades de gobierno, pero lo que corresponde a nosotros en el sistema vial, hemos detectado una falta de coordinación dentro de las instituciones responsables de hacer los pagos", lamentó Larios.
“Lo que corresponde a nosotros en el sistema vial es la falta de coordinación dentro de las instituciones responsables de hacer los pagos, como la Secretaría de Finanzas, el SIT, el FHIS y otras que están contratando para ejecutar diferentes tipos de obras”, agregó.
Retrasos también en el sector de vivienda
De acuerdo con el empresario, el sector de vivienda no ha sido la excepción y mencionó que este programa, que se había considerado exitoso, sufrió un retraso de aproximadamente 14 meses en la entrega de fondos, lo que afectó el movimiento del mismo.
"Ahora estamos al 75% de lo que es el avance del año, cuando deberíamos estar cerca del 100%", indicó.
No obstante, a pesar de los avances, estos no han sido óptimos debido a la demora en los pagos a los contratistas. "Si los recursos se gestionaran de manera oportuna, los avances serían significativamente mejores", afirmó Larios.
Pagos estancados y revisiones interminables
Larios también criticó los procesos de revisión de pagos, calificándolos como "interminables" y fuera de los plazos razonables. Según explicó, las estimaciones de pago pueden tardar entre tres y cuatro meses, pero en algunos casos, el retraso ha superado el año.
"Es una situación muy crítica para los contratistas, quienes tienen que lidiar con acreedores y compromisos financieros. Lo que no entendemos es por qué, cuando uno le debe al gobierno, las sanciones son inmediatas, pero cuando el gobierno le debe a uno, no pasa nada", lamentó el director ejecutivo de Chico.
Impacto económico y social
Entretanto, Larios advirtió que los efectos de estos retrasos son de doble impacto. En primer lugar, la obra no está disponible para la población, lo que genera inseguridad y retrasos en la entrega de productos y servicios.
En segundo lugar, manifestó que el dinero que debería circular en la economía se queda estancado, afectando el dinamismo económico que tanto necesita el país en este momento.
"El impacto se siente en la economía. Si una empresa constructora no recibe sus pagos, tampoco puede pagar a sus proveedores ni a sus empleados, y ese dinero deja de circular, afectando a toda la cadena productiva", señaló.
Un presupuesto prometedor, pero con avances limitados
Por otro lado, expuso que el presupuesto de infraestructura anunciado para el 2024 había generado expectativas positivas en el sector construcción. Sin embargo, los retrasos comenzaron desde los primeros meses del año, afectando las licitaciones, la asignación de obras y la entrega de anticipos.
"Nosotros, como sector construcción, estábamos muy contentos con lo que se proyectaba, pero pronto caímos en la situación normal de retrasos que afectan toda la gestión del proyecto, desde el inicio hasta el final", lamentó Larios.
Hasta la fecha, según Larios, quedan pocas obras por licitar y cerca de L 1,500 millones de lempiras por pagar y relató que en semanas anteriores, se pagaron aproximadamente L 500 millones, y se ha anunciado que mañana se liberarán otros L 400 millones, lo que representa apenas el 10% de la deuda total.
Propuesta de diálogo con Finanzas
Finalmente, Larios narró a HRN que han solicitado una reunión formal con las nuevas autoridades de la Secretaría de Finanzas para proponer ideas que permitan agilizar los procesos de pago.
"Si dentro de la institución se siguen poniendo trabas, nada va a cambiar", advirtió.

