Una fiesta terminó en un grave incidente legal que involucra a dos profesoras de la Roosevelt Elementary School. Elizabeth Hill-Brodigan, directora de la escuela, y Karly Anderson, una maestra, enfrentan cargos por negligencia infantil y permitir que menores accedieran a alcohol y drogas en su hogar.
El hecho ocurrió en en Cocoa Beach, Florida, Estados Unidos, el 19 de enero de 2025, según medios internacionales como Univisión e Infobae.
De acuerdo con la policía de Cocoa Beach, más de 100 adolescentes asistieron a la fiesta, que fue promovida por las profesoras a través de la red social Snapchat. Durante la fiesta, se reportaron varios incidentes, incluidos peleas, consumo de alcohol y marihuana, y la presencia de un arma de fuego.
Además, un joven enmascarado apuntó con una pistola Beretta a otro estudiante mientras el hecho era grabado en vídeo.

Aunque la policía no encontró armas entre los asistentes, los disturbios fueron suficientes para que los agentes intervinieran en varias ocasiones esa noche, debido a las múltiples quejas vecinales por el ruido y el consumo de alcohol.
Investigación y suspensiones
Según Infobae, el caso provocó una fuerte reacción tanto en la comunidad educativa como en las redes sociales. Las acusaciones contra las profesoras incluyen negligencia infantil y contribuir a la delincuencia juvenil, debido a su presunta participación en la organización de la fiesta con alcohol y drogas.
Ambas educadoras fueron suspendidas administrativamente mientras se lleva a cabo la investigación y no se descarta, según Univisión, que haya más involucrados en el caso.
La situación se intensificó en las redes sociales, donde muchos usuarios han expresado su enojo y desconfianza hacia las dos docentes.
"Vaya con la maestra, cárcel es poco para lo que merece", comentaron algunos, exigiendo castigos severos. "Maestras de correccional parecen", agregó otro, cuestionando las acciones de las involucradas y sugiriendo que ya podrían haber realizado este tipo de conductas antes.
Otros usuarios también señalaron la falta de orgullo y compromiso en el trabajo educativo de las acusadas, sugiriendo que sus posiciones en la escuela no fueron asumidas con amor y dedicación. El debate continúa sobre las implicaciones legales y educativas de este caso.

