Un juez dictó auto de formal procesamiento con prisión preventiva en contra de Sarizabel Zelaya Sánchez, mujer acusada de provocarse un aborto tras ingerir medicamentos, en Danlí, El Paraíso.

La captura de la encausada la ejecutaron agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI). Luego, la Fiscalía Especial de Protección a la Niñez y Adolescencia (FEP-NIÑEZ), la acusó formalmente del delito de aborto en perjuicio de su propio hijo.

Durante la audiencia inicial, el ente acusador del Estado mostró la carga probatoria necesaria para que el juez considerara que la encausada debe permanecer en prisión en un penal del país.

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Los agentes policiales la capturaron y luego la pusieron a la orden de los juzgados.

¿Cómo se dieron los hechos?

Las investigaciones marcan que los hechos acontecieron el pasado 23 de febrero del 2026, cuando la Fiscalía de Danlí junto a la DPI recibió una alerta sobre el hallazgo del cuerpo de un recién nacido en una cuartería en el sector de la colonia Nueva Esperanza.

De inmediato se designaron los equipos, por lo que se trasladaron hasta el lugar y al llegar, los uniformados constataron que en efecto la denuncia era real. A su vez, coordinaron el levantamiento del cuerpo.

Durante la inspección, las autoridades localizaron el feto sin vida debajo de una cama en la vivienda donde residía la imputada. Asimismo, testimonios de vecinos señalaron que en horas de la mañana de ese mismo día escucharon gritos que provenían de esa casa.

Cuando se acercaron a ver, encontraron a Sarizabel Zelaya completamente desnuda, con sangre en sus piernas y en estado débil. En ese momento les mencionó que tenía dolor de cabeza, pero que no estaba embarazada.

Por las complicaciones, la trasladaron al Hospital Gabriela Alvarado de la ciudad de Danlí, donde tras una evaluación médica se determinó que había ingerido pastillas para inducir el aborto.

Luego, la misma Sarizabel Zelaya admitió ante las autoridades policiales y fiscales que el feto en efecto era su hijo, y que lo había dejado debajo de la cama. En este caso, el MP continúa con las investigaciones para que se apliquen las medidas correspondientes a la imputada.

El aborto es penado en Honduras

En Honduras, el aborto está totalmente prohibido, sin excepciones legales por violación, riesgo en la salud de la madre o malformación del feto. Es por ello que cualquier interrupción provocada del embarazo es un delito grave según el Código Penal.

Cuando la mujer se provoca el aborto, puede enfrentar una pena de 2 a 4 años de prisión, dependiendo de las circunstancias del caso. Entre tanto, si lo realiza un tercero, como médico o familiar, la sanción va de 4 a 10 años de cárcel, pero puede aumentar si fallece la mujer.

Por esta normativa, Honduras es uno de los países con las regulaciones más estrictas en torno al delito o en la región centroamericana. Por tal motivo, esta mujer detenida por provocarse el aborto en Danlí, podría enfrentar una pena.