La Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por el partido oficialista Nuevas Ideas (NI), aprobó el domingo la trigésima cuarta ampliación del régimen de excepción, que suspende garantías constitucionales y ha dejado más de 83.600 detenciones. La ampliación de la medida, vigente desde marzo de 2022 para combatir a las pandillas, fue aprobada con 57 votos de 60 diputados, todos de NI y sus aliados, por lo que seguirán suspendidos por 30 días más el derecho a la defensa de los detenidos, la inviolabilidad de las telecomunicaciones y la detención administrativa máxima de 3 días. El decreto aprobado señala que el fenómeno criminal persiste en el país , a pesar de que las principales autoridades de seguridad aseguran que han desbaratado a las pandillas. Se han detectado cambios en las tácticas utilizadas por las estructuras delictivas, que ahora emplean nuevas modalidades de actuación, como el uso de herramientas tecnológicas , reza el documento. El régimen de excepción y sus resultados El régimen de excepción se aprobó tras el asesinato de más de 80 personas en un fin de semana a finales de marzo de 2022, lo que investigaciones del medio local El Faro señalan que se dio por la ruptura de un pacto entre el Gobierno y las bandas criminales. Esta medida extraordinaria se ha convertido en la principal y única apuesta del Gobierno contra las pandillas, lo que también le granjeó al presidente Nayib Bukele su reelección inmediata, pese a la prohibición constitucional. Entre tanto, diversas organizaciones humanitarias han recibido más de 6.400 denuncias de violaciones a derechos humanos, principalmente por detenciones arbitrarias y torturas, y reportan unas 340 muertes de detenidos bajo custodia estatal, la mayoría con signos de violencia, según han denunciado.