El analista político, Aníbal Cálix, precisó este domingo 2 de febrero de 2025 que las relaciones entre Honduras y Estados Unidos deben de ser prioridades para las autoridades nacionales debido a que, según recordó, el país norteamericano es el principal aliado del centroamericano.

Las declaraciones del exdiputado del Congreso Nacional surgen tras la visita del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, a Panamá como parte de su gira, de la cual excluyó a Honduras.

En ese contexto, Aníbal señaló que el mensaje de la exclusión referida es que el Gobierno hondureño "no se considera uno de los primeros aliados para todas las actividades que quiere desarrollar el Departamento de Estado y, por lo tanto, EE. UU.".

Es así que reiteró que el principal aliado de Honduras es Estados Unidos, donde radica la mayor parte de connacionales que migran a otras naciones.

"Entonces las relaciones con ese país deben de ser una prioridad. La situación ideológica en este momento debe de apartarse porque ni la situación ideológica va a proteger a los hondureños que están ahí en Estados Unidos, ni la situación ideológica y el pensamiento de Gobierno le va a traer mejoras económicas inmediatas al país", sostuvo.

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Consecuencias de no mejorarse relaciones

El excongresista indicó que el Gobierno de Donald Trump utilizará todas las herramientas no bélicas contra los países con los que no tenga buena relación.

"Algunas van a ser económicas, ya estamos viendo la situación de los aranceles; otras van a ser depresión en cuanto a la situaciones de ayuda", resaltó.

De esa manera, a criterio del analista, las autoridades deben buscar una situación de "ganar ganar" con el Gobierno de EE. UU.

Según enfatizó, lo anterior se debe hacer mediante la estrategia y la diplomacia, pues 'ni los tweets ni las amenazas funcionan'.

"Lo mejor es que busquemos la manera correcta frente a estas situaciones", concluyó.

Comercio se vería afectado

Aníbal Cálix explicó que las exportaciones de Honduras a Estados Unidos representan "una mínima parte de su comercio exterior".

En contraparte -siguió-, para el país centroamericano sí es una gran parte de su comercio exterior, por lo que sería una gran pérdida que a los productos hondureños que son vendidos en el mercado estadounidense se les imponga un arancel de importación en EE. UU. porque se vuelven más caros.

Según enfatizó, con lo anterior "nos sacan del mercado y cuando no tenemos ese mercado, que es nuestro principal cliente, entonces las empresas se van a quedar con un montón de productos en sus manos, van a despedir personal porque no tienen las ventas".

Con ello -finalizó- "volvemos al principal problema que tenemos nosotros en este país, que es la falta de empleos y la falta de oportunidades para los hondureños para generar dinero y llevar comida sus mesas".