Henry Rodríguez, jefe del departamento de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), subrayó la importancia de las remesas para la economía del país y alertó sobre posibles riesgos ante cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos, principal socio comercial de Honduras.
Rodríguez destacó que Estados Unidos representa el destino de la mayoría de los emigrantes hondureños y constituye el origen del 35 % de las exportaciones y de la mayor parte de las importaciones del país.
Las remesas enviadas desde ese país son esenciales para sostener las reservas internacionales de Honduras, señalan empresarios y otros analistas económicos.
"Honduras enfrenta un desafío financiero significativo, ya que necesita $22,000 millones para cubrir sus compromisos de bienes y servicios, pero se estima que solo generará $13,000 millones este año, dejando un déficit de $9,000 millones, el cual tendrá que ser cubierto mediante endeudamiento", explicó Rodríguez en Diario Matutino de HRN.
En ese sentido mencionó que existe un peligro de que empiece la persecución contra los emigrantes hondureños, por lo que hizo énfasis en las posibles medidas de deportaciones masivas que podría implementar una nueva administración en Estados Unidos.
"Si la política migratoria de Trump se fundamenta en las masivas deportaciones, el Gobierno de Honduras debería iniciar un plan para evitar que los compatriotas se vayan", añadió.
La advertencia de Rodríguez destaca la vulnerabilidad de la economía hondureña ante los flujos migratorios y la importancia de preparar una respuesta estratégica que mitigue el impacto de una política de deportación que podría reducir considerablemente el ingreso de remesas, debilitando aún más la economía nacional.
¿Qué dice Donald Trump que hará con los inmigrantes?
Donald Trump durante su campaña electoral dejó en claro una serie de medidas estrictas en materia de inmigración que implementaría al asumir la presidencia de Estados Unidos.
Trump ha prometido llevar a cabo "la mayor operación de deportación interna de la historia de Estados Unidos", con el objetivo de expulsar a millones de inmigrantes indocumentados.
También ha expresado su intención de revocar programas como el Parole Humanitario y la aplicación CBP One, que han permitido la entrada legal de más de un millón de inmigrantes. El presidente electo alertó que los beneficiarios de estos programas se deben preparar para irse.
Previo a su triunfo mencionó la posibilidad de imponer aranceles del 25 % a México si no detiene el flujo de "criminales y drogas" hacia Estados Unidos.

