La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) informó de la captura de un ciudadano que intentó matar a otro hombre por negarle dinero para comprar cigarros en el municipio de Curarén, Francisco Morazán.
De acuerdo con el reporte policial, este individuo no es el único implicado en el caso, ya que otros hermanos y el primo de él participaron en el suceso. Es por ello que suman cuatro detenidos.
En ese sentido, tras ejecutar una serie de operativos, sumado a labores de vigilancia y seguimiento, se logró ubicar al sospechoso, a quien se le acusa del delito de asesinato en su grado de ejecución de tentativa.

La operación estuvo a cargo de agentes del Departamento de Delitos Contra la Vida (DDCV), precisamente en el municipio de Curarén. El detenido es un hombre de 32 años, originario y residente de la misma localidad.
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¿Cómo fueron los hechos?
La reconstrucción de hechos y el informe policial indican que los hechos acontecieron el 12 de abril del 2018 en la aldea Manzanilla de Curarén. En ese momento, la víctima regresaba de su jornada laboral con destino a su vivienda.
Sin embargo, en el trayecto lo interceptaron cuatro individuos; entre ellos, los tres hermanos y un primo. Estos hombres le exigieron dinero para comprar cigarros.
Ante la negativa de la víctima, los cuatro individuos reaccionaron de manera violenta, atacándolo con un arma de fuego tipo revólver y además con un cuchillo, por lo que quedó gravemente herido. Luego de cometer el ataque, huyeron con rumbo desconocido.

La detención de este cuarto sospechoso se ejecutó en cumplimiento de una orden judicial emitida el 15 de mayo del 2018 por el juzgado de Letras de la Sección Judicial de Juticalpa, Olancho. En ese sentido, tras su captura se le remitió a dicho órgano judicial.
Pena por asesinato en su grado de ejecución de tentativa
En Honduras, la tentativa de asesinato se da cuando una persona intenta quitarle la vida a otra, pero no lo logra por causas ajenas a su voluntad. Aunque no se consuma el crimen, la ley lo castiga por el riesgo grave que representa.
La pena es menor que la del asesinato consumado (20 a 30 años), ya que se reduce en uno o dos grados. En la práctica, esto puede implicar penas aproximadas de 10 a 20 años de prisión, según las circunstancias del caso.

