Jorge Humberto Estrada Reyes, un joven de 23 años, fue asesinado la noche del martes 12 de noviembre, a pocos días de haber comenzado a trabajar como taxista en San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras. Según el reporte policial, Estrada fue llevado a la fuerza por sus victimarios hasta la colonia Santa Martha, en el sector Rivera Hernández, donde recibió ocho disparos en la espalda que le arrebataron la vida. El cuerpo del joven quedó a pocos pasos de su taxi, que aún tenía las llaves puestas. La policía investiga el caso y la primera hipótesis apunta a un posible robo, ya que las pertenencias de Estrada no fueron encontradas en la escena del crimen. Su madre, cuya identidad se mantiene en reserva, aseguró que el joven no tenía enemistades ni había mencionado ninguna amenaza de extorsión, lo que desconcertó a sus familiares. Estrada, quien apenas comenzaba su labor como taxista, se suma a las alarmantes estadísticas de violencia en el sector Rivera Hernández, uno de los más peligrosos de San Pedro Sula. Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer el crimen y dar con los responsables de este homicidio que enluta a otra familia hondureña. La violencia contra taxistas en Honduras es alarmante, con múltiples casos reportados a lo largo del año. Aunque no se dispone de cifras exactas para este período, se han documentado incidentes significativos que reflejan la gravedad de la situación. Por ejemplo, el 16 de septiembre de 2024, un taxista fue asesinado en Tegucigalpa tras negarse a pagar extorsiones. La víctima, identificada como Luis Martínez, de 50 años, fue ultimada con arma de fuego en el sector Universidad-Kennedy, una zona vulnerable a la violencia vinculada con el crimen organizado.