El cuerpo de María Elizabeth Gutiérrez Guardado, una joven madre de 33 años, fue hallado sin vida la mañana del domingo 5 de enero de 2025 en una zacatera de la aldea La 40, a cercanías de El Progreso, en Yoro.

A medida avanzan las investigaciones del caso han surgido nuevos detalles del mismo, principalmente precisando información que -hasta el martes 7 de enero- se mantenía incierta.

Según informaron diversos medios de comunicación, Gutiérrez Guardado sí tenía cinco hijos.

Además persiste la versión de que la joven había salido el viernes 3 de enero de su vivienda ubicada en Los Laureles, en La Masica, Atlántida, para dirigirse a Choloma, en Cortés, donde recibiría dinero para su emprendimiento de comidas artesanales.

Debido a ello, considerando además que la joven no portaba ninguna de sus pertenencias, familiares relacionan el crimen con un robo, según medios de comunicación.

Estos mismos revelaron que, además de tener sus manos amarradas y signos de que fue torturada, María Elizabeth presentaba tres impactos de bala en su cuerpo: dos en la espalda y uno en el ojo.

También se informó que la víctima habría sido asesinada el mismo viernes cuando regresaba a su vivienda, tomando en cuenta que su cadáver fue hallado en estado de descomposición.

Por otro lado, los resultados de Medicina Forense descartaron que la joven madre fuese víctima de violación.

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado la razón por la que Guardado habría sido asesinada.

Tampoco se han anunciado detenciones de presuntos implicados en el caso.

Muertes violentas contra mujeres en Honduras

Dalila Flores, representante del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, informó el martes que solo en la primera semana de 2025 se registraron unas 14 muertes violentas de mujeres en Honduras.

En 2024, por su parte, el país cerró con al menos 216 casos, una cifra menor a los 380 registrados en 2023.

Pese a la reducción, movimientos feministas han expresado su preocupación por la situación de la mujer en la nación.

Lo anterior, principalmente, porque los hechos no se investigan o quedan en impunidad, lamentan desde Visitación Padilla.