El Poder Judicial informó que, en resolución de declaración de imputado realizada el jueves 7 de noviembre, un juez dictó detención judicial a Walter Edilberto Núñez Baquedano, de 27 años, quien es acusado de asesinar a su primo de 10 años, Antoni Jair Figueroa Salgado, y por el delito de portación ilegal de arma de fuego. Según el portavoz de este Poder del Estado, Carlos Silva, el imputado guardará prisión en el Centro Penal de Danlí, en El Paraíso. Además se dio a conocer que la audiencia inicial del presunto hechor por el delito de asesinato se desarrollará el próximo miércoles 13 de noviembre en el Juzgado Penal de Yuscarán, en El Paraíso. En tanto, su audiencia inicial por el porte ilegal de arma de fuego se llevará a cabo en el Juzgado de Letras Penal de Choluteca debido a que su captura se ejecutó en dicha jurisdicción, donde se le encontró en posesión de dicho instrumento. #JuzgadoPenal de Yuscarán, El Paraíso en resolución de Audiencia de Declaración de Imputado dicta Detención Judicial para Walter Edilberto Nuñez Baquedano acusado de Asesinato en perjuicio de un menor de 10 años y Porte Ilegal de Arma de Fuego.Audiencia Inicial 13 de noviembre. pic.twitter.com/6TaZJ3yTdj— Poder Judicial HN (@PJdeHonduras) November 8, 2024 Caso de Antoni Jair Figueroa Salgado Antoni Jair Figueroa Salgado, un niño que en este mes cumplía 11 años, fue encontrado sin vida el miércoles 6 de noviembre a unos 15 metros detrás de la vivienda de su tía -de identidad desconocida- en Güinope, en El Paraíso, con presuntos signos de tortura y abuso sexual. Un día antes, el martes 5 de noviembre, el menor fue reportado como desaparecido por sus familiares, siendo visto por última vez a eso de las 2:00 de la tarde con Walter Edilberto Núñez Baquedano, su primo. De acuerdo a las autoridades, habría sido Walter, que cuenta con antecedentes penales, quien habría asesinado al infante. Es así que, a tempranas horas del jueves, la Policía Nacional capturó al joven la comunidad de Las Tablas, en Apacilagua, en Choluteca, en una operación en la que participaron 11 radiopatrullas de diversas zonas. Tras su captura, pobladores de Güinope han exigido justicia por el caso del menor, mostrando su profunda indignación y repudio ante el crimen.