Un pastor evangélico murió y su sobrino resultó gravemente herido en un ataque perpetrado el sábado por sujetos encapuchados en el municipio de Juticalpa, el sur del departamento de Olancho.

Las víctimas son Enrique Banegas Salgado y su sobrino Cristhian Zúñiga Colindres, quienes se dirigían a trabajar cuando ocurrió el hecho que ha conmocionado a la comunidad y que, según familiares, podría tratarse de un ajuste de cuentas.

"Las pertenencias de ellos fueron encontradas intactas, lo que descarta el robo como móvil del ataque", relató un familiares, quien prefirió no dar a conocer su identidad.

El pastor, conocido en la zona por su labor religiosa y su trabajo como vendedor de frutas, fue asesinado en el lugar, mientras que su sobrino de 19 años quedó gravemente herido y fue trasladado al Hospital Escuela en Tegucigalpa.

Las autoridades han iniciado una investigación y están revisando las últimas llamadas de las víctimas para determinar si los agresores recibieron información precisa sobre su ubicación.

Vecinos de la comunidad confirmaron que Banegas Salgado era una figura conocida por su servicio religioso y por vender aguacates en las cercanías del bulevar de Juticalpa.

Los familiares han pedido justicia y las autoridades instan a esperar los resultados de las investigaciones para esclarecer los hechos y deducir responsabilidades en este trágico caso.

El departamento de Olancho, en el este de Honduras, ha experimentado un notable incremento en la violencia durante el año 2024. Hasta septiembre, se registraron cinco masacres, que resultaron en la muerte de 16 personas, posicionando a Olancho como uno de los departamentos con mayor incidencia de homicidios múltiples en el país.

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