La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) investiga la muerte de la maestra Aleyda Cabrera Santos, cuyo cadáver fue hallado semienterrado en las últimas horas en un área montañosa del municipio de Gualaco, en Olancho, al nororiente de Honduras.

La docente fue secuestrada el pasado 14 de enero en el mismo municipio y por su liberación los criminales exigían tres millones de lempiras.

En una acción rápida, las autoridades detuvieron a dos hombres de 20 y 21 años, presuntos responsables de la muerte violenta de la maestra. Ambos fueron capturados el lunes 20 de enero en el mismo departamento.

Las autoridades presentaron una de sus primeras hipótesis sobre el asesinato de Cabrera Santos, de 35 años. Según esta línea de investigación, la habrían matado el mismo día que se reportó su secuestro.

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El cuerpo de la víctima se encontró el lunes en la mañana en un área montañosa de la aldea La Peña, en Gualaco. Estaba en estado de descomposición y presentaba varios impactos de bala.

Respecto a la suma millonaria que exigieron los secuestradores, las autoridades confirmaron que la familia realizó gestiones para el pago. Sin embargo, indicaron que el crimen podría estar relacionado con una venganza personal, y el secuestro habría sido un acto premeditado para desviar la atención.

Las autoridades pidieron a los familiares esperar los resultados de las investigaciones y el informe de Medicina Forense. Además, no descartaron más capturas relacionadas con el caso.

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¿Cómo ocurrió el secuestro de la maestra?

Aleyda Cabrera Santos, una maestra de educación media, fue secuestrada el martes 14 de enero mientras caminaba por el centro del municipio de Gualaco, en Olancho.

La familia de Cabrera vivió seis días de zozobra mientras organizaban una campaña para recolectar los tres millones de lempiras exigidos por los secuestradores. La fecha límite para el pago era el 18 de enero.

Informes preliminares basados en testimonios de conocidos de la maestra sugieren que podría tener un parentesco familiar con Edwin Cabrera, alcalde de Gualaco, aunque esa información no ha sido confirmada.

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El hallazgo del cuerpo de la maestra enciende las alarmas sobre la inseguridad en el país, especialmente en el departamento de Olancho, uno de los sectores más violentos de Honduras según la Secretaría de Seguridad.

En los primeros 20 días de enero se registran 18 feminicidios, según Dalila Flores, representante del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, quien pidió a las autoridades tomar nuevas medidas para frenar esta tendencia.

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