La comunidad médica y académica de Honduras se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de la reconocida neuróloga e investigadora Reyna María Durón Martínez, una de las figuras más influyentes en el desarrollo de las neurociencias en el país.
A través de un pronunciamiento, la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC) expresó su pesar por la pérdida de quien se desempeñó como directora de Investigación, destacando su compromiso con la ciencia, la formación académica y el impacto que dejó en la institución. La universidad también manifestó su solidaridad con la familia y seres queridos de la especialista.

Reyna María Durón era referente en neurología y genética
Durón formó parte de la primera generación de neurólogos en Honduras y se destacó como epileptóloga, neurofisióloga e investigadora.
Durante su trayectoria, impulsó proyectos científicos de alto nivel, participó en el descubrimiento de genes relacionados con enfermedades neurológicas y coordinó en el país el Global Parkinson Genetic Program (GP2).
Colegas y estudiantes la recuerdan como una maestra apasionada, dedicada a formar nuevas generaciones de especialistas. Su entusiasmo por la neurología, la genética y la investigación la convirtió en una figura admirada dentro y fuera del ámbito médico.
Activismo y defensa de los pacientes
Además de su labor científica, la doctora Durón fue una activa defensora de los derechos humanos y de sus pacientes. Promovió el acceso a tratamientos alternativos para personas con epilepsia que no responden a terapias convencionales, así como la investigación y el uso de nuevos enfoques médicos.
También tuvo un papel relevante durante la pandemia de covid 19, participando en labores de vigilancia epidemiológica y brindando atención voluntaria a recién nacidos con problemas neurológicos.
Un legado que trasciende
Profesionales de la salud, pacientes y ciudadanos han expresado en redes sociales su tristeza por la partida de la especialista, a quien describen como una médica excepcional, solidaria y humana.
Su legado científico, docente y social deja una huella profunda en la neurología hondureña.
"Honduras perdió una gran neuróloga, era una eminencia y gran instrumento de Dios, fui su paciente, es una pérdida enorme",lamentó Dámaris Rivera.


Hasta el momento, no se han brindado detalles oficiales sobre las causas de su fallecimiento. Entretanto, la comunidad médica rinde homenaje a su trayectoria y al aporte que realizó para mejorar la salud y la investigación en Honduras.
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